Medio Oriente ha sido escenario de numerosas explosiones de violencia en los últimos años. Pero aunque la guerra entre Estados Unidos e Irán ha acaparado los titulares este año, el conflicto que escala rápidamente entre los hutíes y el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, así como Arabia Saudita, corre el riesgo de ser igual de trascendental para la región. No se puede subestimar la complejidad del conflicto interno de Yemen. La violencia está vinculada a dos grandes potencias regionales —Irán y Arabia Saudita—, así como a la confrontación en curso entre Estados Unidos e Israel con Irán por el estrecho de Ormuz. Irán respalda a los hutíes —también conocidos como Ansar Allah o Partidarios de Dios—, mientras que Arabia Saudita apoya al Gobierno yemení —conocido como el Consejo de Liderazgo Presidencial o PLC—.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








