De cara al Día de la Madre, que se celebra el próximo domingo 18 de octubre, los comercios buscan estrategias para impulsar las ventas, en un contexto en el que el consumo no termina de despegar. La expectativa es que los niveles de compra sean similares a los del año pasado, aunque con un cambio en la composición de rubros por el estancamiento del crédito. A ese panorama se suman un deterioro en términos reales del salario registrado privado, que en julio encadenó tres meses consecutivos de retroceso; crecimiento de la desocupación, tasas de interés que permanecen elevadas, mayor morosidad y un aumento del trabajo “en negro”, cuyos ingresos son, en promedio, 50,7% más bajos que los del sector formal de la economía. Se trata de un escenario complejo para los comerciantes, que en celebraciones como el Día de la Madre suelen encontrar una oportunidad para dinamizar las ventas.
Por qué los comercios enfrentan su Día de la Madre más desafiante en años








