El ministro del Interior Laurent Nuñez informó el domingo que las protestas contra el encarecimiento de la vida en Francia dejaron más de 1.800 detenidos, mientras el gobierno endureció su respuesta ante los saqueos, los incendios y los choques con la policía registrados a seis meses de la elección presidencial. La movilización reunió a sectores sociales diversos, pero la violencia abrió una disputa política sobre sus responsables y sobre el uso de la fuerza estatal. Nuñez anunció que las investigaciones buscarán identificar a los responsables de los incidentes registrados durante y después de las manifestaciones. “1.800 personas han sido detenidas y ahora hay investigaciones en curso para identificar a los autores de estos actos y llevarlos ante la justicia”, afirmó. La crisis coincide con la búsqueda del gobierno de aprobar el presupuesto para 2027, que contempla un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros para sanear las cuentas públicas.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








