Escanear un código QR puede conducir a una estafa si el enlace redirige a una página falsa creada para robar dinero, datos personales o credenciales de acceso. Estos códigos aparecen en parquímetros, restaurantes, carteles, facturas y anuncios, por lo que se han convertido en un recurso habitual para realizar pagos, consultar información o abrir sitios web desde el teléfono. El riesgo surge cuando un delincuente sustituye un código legítimo por otro diseñado para engañar. La Comisión Federal de Consumidores de Estados Unidos advierte sobre casos en los que estafadores cubrieron los códigos QR de parquímetros con versiones falsas. Al escanearlas, la víctima puede terminar en una web fraudulenta y entregar información bancaria o personal. La revisión del enlace antes de abrirlo es la primera medida de protección. Los peligros de escanear códigos QR Pagar un estacionamiento mediante un código QR parece una opción rápida.
Robar con un celular y un código QR nunca fue tan fácil: ojo a la modalidad que roba datos y fotos








