El celular, las videollamadas y los mensajes laborales suelen acompañar incluso los días de descanso. Frente a esa dinámica, destinos con conexión limitada a internet son una opción para quienes buscan reducir el uso de pantallas durante las vacaciones. La tendencia, conocida como dead zoning, propone elegir lugares remotos donde la señal y el acceso a la red no estén garantizados. Un informe de Forbes, elaborado a partir de información de distintas plataformas de viajes, señala que el 59% de los viajeros busca establecer límites más estrictos con el trabajo durante las vacaciones. El aislamiento como criterio para planificar las vacaciones La llamada desconexión digital suele asociarse con una decisión personal: guardar el teléfono, apagar las notificaciones o dejar de revisar el correo electrónico. El dead zoning traslada esa búsqueda al lugar de viaje. El objetivo es permanecer en zonas donde las características del entorno dificultan la conexión constante.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








