Las empresas empezaron a llevar la inteligencia artificial a tareas que hasta hace poco dependían por completo de planillas, búsquedas manuales y reuniones entre equipos. Entre la promesa de hacer más rápido el trabajo y la discusión por el empleo, el desafío ya no pasa sólo por abrir ChatGPT o Claude: pasa por conectar esas herramientas con información propia, fijar controles y decidir quién toma la última palabra. Para Fredi Vivas, CEO de RockingData, la clave está en entender el proceso como una ampliación de capacidades. Profesor e ingeniero especializado en inteligencia artificial, Vivas es autor de los libros Generación IA, Invisible y ¿Cómo piensan las máquinas?. Desde esa experiencia, el fundador de RockingData sostuvo en Infobae A las Nueve que las compañías todavía atraviesan una etapa de adopción parcial, con pruebas acotadas y decisiones pendientes sobre cómo llevar estos sistemas al trabajo cotidiano.
Inteligencia artificial y empleo: por qué las empresas buscan aumentar la productividad antes que reemplazar trabajadores








