Los investigadores de la Universidad de Kiel concluyeron, mediante una simulación informática de la piel de un gecko, que las estructuras microscópicas similares a pelos pueden reducir entre 2 y 3 veces la evaporación de agua cuando cuentan con pequeñas terminaciones en forma de capa. El modelo, publicado en la revista Biointerphases y divulgado por Earth.com, analizó cómo circulan el aire y el vapor de agua sobre esa superficie. El hallazgo se refiere a geckos que viven en desiertos y matorrales secos, hábitats donde el agua escasea y la conservación de humedad resulta determinante. La piel de estos reptiles suele considerarse una barrera que limita la salida de agua. Sus escamas contienen queratina, una sustancia resistente presente también en las uñas humanas. Sin embargo, vista con aumento, la zona externa no es lisa: puede tener crestas, recubrimientos grasos y extensiones similares a pelos.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








