El consumo masivo continúa sin mostrar señales claras de recuperación. En septiembre, las ventas registraron una caída interanual de 1,2%, según la consultora Scentia. Si bien el resultado implicó una desaceleración respecto de los meses previos, el acumulado de los primeros nueve meses del año mantiene un saldo negativo de 2,7%.
La contracción también se reflejó en la medición de la firma Nielsen, que registró una baja de 5,8% en el consumo durante el bimestre agosto-septiembre de 2026 frente al mismo período del año pasado. El informe mostró retrocesos en las principales categorías de productos y en distintos canales de comercialización.
Los datos reflejan un escenario dispar para el consumo cotidiano, en el que algunos rubros y canales consiguen sostener o aumentar sus ventas, mientras otros siguen afectados por la menor demanda de los hogares.
Supermercados, mayoristas y autoservicios, entre los canales más afectados
De acuerdo con Scentia, los supermercados registraron una caída interanual de 2,6% en septiembre. El retroceso fue más pronunciado en los mayoristas, con una baja de 3,4%, y en los autoservicios independientes, donde las ventas disminuyeron 3,7%.
En contraste, las farmacias mostraron un crecimiento de 8,8% frente a septiembre de 2025. El comercio electrónico volvió a destacarse, con un incremento de 30,5% interanual, mientras que el canal de almacenes y kioscos (K+T) se mantuvo sin variaciones respecto del mismo mes del año pasado.
La comparación mensual también arrojó un resultado negativo: las ventas de todos los canales medidos por Scentia retrocedieron 1% frente a agosto. Sin embargo, la consultora advirtió que la comparación estuvo condicionada por factores de calendario: septiembre tuvo un día menos que agosto y, además, la celebración del Día del Empleado de Comercio afectó la actividad. Según la firma, el peso del promedio diario representa alrededor de 3%.
Qué pasó en alimentos, bebidas y productos de limpieza
La medición de Nielsen mostró un panorama más desfavorable para el consumo durante agosto y septiembre, con una contracción interanual de 5,8%.
Entre las categorías relevadas, las bebidas presentaron la mayor caída, con un retroceso de 9,8%. El resultado estuvo explicado tanto por las bebidas no alcohólicas, que disminuyeron 10,2%, como por las alcohólicas, que cayeron 8,7%.
En alimentos, la baja fue de 3,2%. Dentro de ese rubro, los alimentos no básicos retrocedieron 4,3%, mientras que los alimentos básicos disminuyeron 3,5%. Las golosinas también registraron una variación negativa, de 1%.
Los productos de cuidado personal y limpieza mostraron una contracción de 4% frente al mismo bimestre del año anterior. En ese segmento, cosmética y tocador cayó 3,8%, mientras que los artículos para la limpieza del hogar y de la ropa retrocedieron 4,5%.
Por otra parte, en la medición de Nielsen, el canal moderno registró una caída interanual de 5,6% durante agosto y septiembre. El canal tradicional, en tanto, sufrió una contracción más pronunciada, de 8%.
Dentro de este último segmento, los kioscos retrocedieron 9,1%. Los supermercados independientes, en cambio, mostraron un crecimiento de 2,7%, según los datos de la consultora.
Los precios siguen subiendo por encima del consumo
El comportamiento de las cantidades vendidas contrasta con la evolución de los precios. Según Scentia, el precio promedio ponderado de los productos de consumo masivo aumentó 27,2% interanual en septiembre, una variación que la consultora ubicó en línea con la evolución del índice de precios al consumidor (IPC), aunque algunos puntos por debajo.
Leé también: El secretario de Finanzas aseguró que no hay atraso cambiario y descartó volatilidad con el dólar en 2027
Por su parte, Nielsen informó que el precio promedio registró un incremento interanual de 27,5% en agosto-septiembre, superior al observado en el bimestre anterior.
La evolución de los precios es uno de los factores que condicionan las decisiones de compra de los hogares y ayuda a explicar la persistencia de las dificultades para recuperar los volúmenes de venta. En ese contexto, las diferencias entre canales y categorías muestran que la evolución del consumo no es homogénea.








