En los veranos, Miramar huele a siesta, a brisa de mar y a azúcar tostado de garrapiñada. Durante décadas, el perfume dulce y nostálgico la convirtió en “la ciudad de los niños”, un refugio costero donde las familias buscan calma y horizonte. Pero a solo cinco kilómetros de las carpas y las olas, el viento cambia de golpe y trae otro olor: el hedor denso y rancio.
Un inmenso basural a cielo abierto crece sin control al costado de la Ruta 77. La Suprema Corte bonaerense ordenó cerrarlo en 2023, pero el municipio de General Alvarado nunca cumplió y acumula una multa de 100.000 pesos por día que tampoco paga.
Pero hay más. Telenoche viajó a Miramar y descubrió que no tiene un basural ilegal, sino dos. Las imágenes son elocuentes: los propios camiones municipales volcando residuos clandestinamente en el barrio Las Flores. Y la paradoja insólita: a los vecinos este año les aumentaron la tasa ambiental un 50%.
El basural del escándalo está a solo ocho kilómetros de la costa atlántica y a cinco kilómetros en línea recta del centro de Miramar. Visible incluso desde imágenes satelitales, recibe hasta 100 toneladas de basura por día de todo el municipio de General Alvarado, que integran Miramar, Mar del Sur, Mechongué y Otamendi.
En un predio de cinco hectáreas funciona el depósito de residuos de todo el distrito; un lugar que comenzó a operar como relleno sanitario en 2001, pero que hace años es un flagrante basural a cielo abierto. Y una trampa ambiental.
Insólito: un basural cerca de un campo productivo
La escena es insólita: un impresionante montículo de toneladas de basura, separado por un camino de un enorme campo de alfalfa. Y el temor: la contaminación de las napas de agua.
Una firma vecina, Estancia El Juayne S.A., promovió una acción de amparo ambiental: denunció la contaminación incesante, el humo y los riesgos sanitarios generados por el predio.
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El 23 de mayo de 2022, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N.º 2 de Mar del Plata dictó una sentencia contundente: tuvo por probado el daño ambiental y ordenó a la Municipalidad de General Alvarado y al Ministerio de Ambiente bonaerense un plan urgente de adecuación, saneamiento, cerramiento y posterior cierre definitivo.
La medida fue ratificada por la Cámara de Apelaciones en agosto de 2022 y adquirió robustez absoluta el 10 de abril de 2023, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires rechazó los recursos extraordinarios del municipio.
En el fallo, al que tuvo acceso Telenoche, el máximo tribunal bonaerense confirmó el diagnóstico más lapidario sobre el basural:
- Colapso ambiental: La Corte convalidó que, después de más de 20 años de funcionamiento sin obras ni mantenimiento, el predio perdió toda legalidad inicial y colapsó por completo, ya que recibe por día entre 35 y 100 toneladas (en temporada de verano) de residuos sin ningún tipo de separación ni tratamiento.
- Peligro para el agua potable y las napas: El máximo tribunal advirtió sobre la falta absoluta de impermeabilización en el suelo natural y la inexistencia de un sistema de drenaje de líquidos lixiviados; una amenaza directa para las napas subterráneas, los recursos naturales y el acceso al agua potable.
- Impacto en la salud y trabajo precario: Calificó el basural como “altamente contaminante para el ambiente y la salud de los vecinos” y alertó además sobre el grave riesgo que corren los trabajadores informales que revuelven la basura a cielo abierto sin medidas de seguridad.
- In dubio pro natura: La Suprema Corte remarcó que debe aplicarse de forma prioritaria el principio protectorio ambiental y la tutela preventiva para neutralizar focos de contaminación irreparables.
A pesar de la contundencia del fallo de la Suprema Corte de Justicia y de las promesas de un plan de saneamiento anunciadas por el intendente Sebastián Ianantuony, Telenoche constató que en los hechos nada cambió: los camiones continúan volcando residuos de manera indiscriminada.
Mario Negri es gestor ambiental y vecino de Miramar: “No hay separación de residuos. Esto es un desastre ambiental, un foco contaminante. Nuestra salud está en peligro”, dice.
Al predio llegan todos los días trabajadores informales para separar la basura. María lleva años revolviendo las bolsas de residuos para subsistir. Sin guantes, ni ninguna protección. “Yo sé que así me puedo enfermar pero necesito comer”, se lamenta. Y agrega: “El intendente viene a veces en auto, pero no baja. Ni siquiera la ventanilla para saludar”.
Multas de $100.000 diarios y un segundo basural clandestino
El 20 de agosto último, la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata dictó un nuevo y determinante fallo de ejecución. Constató que el predio seguía operando en condiciones aún más gravosas que al inicio de la demanda y le ordenó al juez de primera instancia establecer de inmediato un cronograma de clausura técnica definitiva con cese total del ingreso de basura.
Calificó la pasividad municipal como una evidente muestra de desinterés y elevó la multa a $100.000 por día, computable en días corridos, hasta que se acredite el cumplimiento de las medidas básicas de seguridad e higiene.
Pero el escándalo suma ahora un capítulo aún más grave. Telenoche constató la apertura de un segundo basural en el barrio Las Flores. Camiones de la propia flota municipal ingresan diariamente por las calles del barrio para descargar toneladas de desperdicios en el predio ubicado en plena zona residencial.
El silencio del intendente
Telenoche aguardó por la palabra del intendente Ianantuony. Pero, después de la espera, un funcionario municipal avisó que no hablaría.
A los minutos, el municipio envió un comunicado. La Municipalidad de General Alvarado responsabilizó de manera directa al gobierno nacional por el freno de las obras para un nuevo relleno sanitario con fondos del BID.
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Según la Secretaría de Producción, Empleo y Ambiente de General Alvarado, la obra debía iniciar en mayo de 2024, pero la Nación no hizo efectivo el pago a la contratista con los fondos girados por el organismo internacional.
El préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo fue adjudicado por la Licitación Pública Nacional N.º 01/2023 a la empresa Transportes Malvinas S.R.L., pero el proyecto nunca comenzó. El Municipio adujo que envió cartas documento a la Nación para intentar destrabar el financiamiento y ejecutar el cierre técnico del basural.
La paradoja para el vecino: un 50% más de tasa ambiental
Lo insólito de este escenario de contaminación y desobediencia judicial es que el costo de la desidia vuelve directamente al bolsillo de los vecinos.
La Municipalidad de General Alvarado incrementó en un 50% la tasa de gestión ambiental que les cobra a los contribuyentes.
Hoy, la histórica “ciudad de los niños” enfrenta un laberinto judicial y ambiental sin precedentes: una sentencia firme de la Suprema Corte ignorada, multas diarias acumulativas que ahogan las arcas públicas y una comunidad que paga impuestos más caros mientras convive a metros de la contaminación clandestina.







