PwC confirmó que sufrió un incidente de ciberseguridad en un proveedor externo que aloja los registros de capacitación de sus empleados, un día después de que el grupo de extorsión cibernética Everest dijera haber robado 590 gigabytes de datos de la firma.
La consultora, una de las cuatro mayores firmas de auditoría del mundo, conocidas informalmente como “Big Four” junto con Deloitte, EY y KPMG, aseguró que el sitio afectado no alberga datos de clientes ni información financiera o personal sensible. “Cuando supimos del incidente, actuamos con rapidez para asegurar el entorno y llevar a cabo una revisión exhaustiva”, dijo un vocero global de la empresa.
El vocero agregó que el episodio “no afecta nuestra red ni ninguna de nuestras operaciones”. Everest reivindicó el ataque el 22 de octubre de 2026, en un mensaje publicado en su sitio de la red oscura, según la plataforma de investigación eCrime.ch. El posteo incluía un contador regresivo de cinco días y advertía que difundiría los archivos si PwC no llegaba a un acuerdo.
Según Everest, los 590 gigabytes robados incluyen exportaciones regionales de recursos humanos y capacitación, documentación de integración, componentes de software y cursos de formación en línea de PwC. El material contendría nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono, domicilios y datos sobre la trayectoria laboral de las personas afectadas, de acuerdo con la publicación del grupo.
Un vocero de PwC se negó a confirmar la cantidad de datos sustraídos o la veracidad de las afirmaciones del grupo. Las publicaciones de los sitios de filtración rara vez incluyen pruebas verificables de forma independiente, como muestras de archivos o detalles técnicos, antes de que la propia víctima o un análisis forense lo confirmen.
Un grupo que ya extorsionó a otras grandes empresas
Everest es un grupo de extorsión cibernética activo desde 2020 que opera bajo un modelo de doble extorsión: roba información antes de cifrar los sistemas de sus víctimas y amenaza con publicarla si no recibe un pago. Analistas que siguen su actividad lo describen como una organización de habla rusa que también vende accesos robados a redes corporativas a otros atacantes.
En los últimos meses, Everest reivindicó ataques contra el fabricante de indumentaria deportiva Under Armour, al que dijo haber sustraído 72 millones de direcciones de correo electrónico, y contra la aeroespacial Collins Aerospace. En julio, exigió un pago de 10 millones de francos suizos al fabricante ferroviario Stadler Rail tras acceder a una plataforma de intercambio de datos con proveedores.
El historial reciente de incidentes de la consultora
No es la primera vez que PwC queda vinculada a una filtración de datos. En 2023, la firma figuró entre las organizaciones afectadas por el ataque masivo al software de transferencia de archivos MOVEit, atribuido al grupo de extorsión Cl0p, que comprometió a cientos de empresas y agencias gubernamentales en todo el mundo.
El nuevo episodio llega en un momento en que varios grupos de ransomware han intensificado los ataques contra proveedores externos que gestionan datos de recursos humanos y capacitación, una vía que les permite acceder a información sobre empleados sin necesidad de vulnerar directamente la red corporativa de la empresa objetivo.
El plazo fijado por Everest vence en torno al 27 de octubre de este año, cinco días después de la publicación original del 22 de octubre. Si PwC no llega a un acuerdo con el grupo antes de esa fecha, los atacantes amenazan con difundir públicamente los archivos que dicen haber sustraído.







