A dos décadas del estreno de “María Antonieta”, Sofia Coppola volvió sobre una producción que enfrentó críticas adversas, tensiones en el rodaje y una recepción que cambió con el paso del tiempo.
La directora habló con Vogue sobre la restauración de la película y el documental “Making Marie Antoinette”, armado a partir de imágenes registradas por su madre, Eleanor Coppola, durante la filmación en Francia.
La cineasta estadounidense sostuvo que el reconocimiento actual de la obra adquirió un significado especial después de las reacciones que recibió en 2006.
La película, protagonizada por Kirsten Dunst como la reina francesa, se convirtió con los años en una referencia para los dramas de época con una estética contemporánea y una mirada centrada en su protagonista.
Las críticas que marcaron el estreno de María Antonieta
La hija del director Francis Ford Coppola recordó que las opiniones iniciales quedaron divididas, aunque las reseñas desfavorables tuvieron mayor peso para ella. “Cuando se estrenó, no tuvo un buen recibimiento”, afirmó. Explicó que la respuesta negativa resultó difícil de procesar, sobre todo por la intensidad de algunas reacciones.
“Hubo quienes la defendieron, lo cual fue genial, y quienes la odiaron”, comentó. También señaló que le sorprendió que parte del público se sintiera ofendido por la película. Para Coppola, el cambio comenzó cerca de una década después del lanzamiento, cuando escuchó que madres e hijas veían la cinta juntas.
Ese fenómeno le permitió percibir una nueva etapa para la obra. “Me emocionó mucho que tuviera esta segunda oportunidad”, señaló. 20 años después, la realizadora subrayó que nunca imaginó que una nueva generación mantendría el interés por la película.
La revisión de las reseñas de la época también le dejó una impresión particular. Mientras preparaba una exposición en el Petit Trianon de Versalles, Coppola encontró entre 20 y 30 críticas negativas.
Según relató, todos los textos estaban firmados por hombres. “Nuestra cultura ha cambiado muchísimo. Antes, estaba dictada por un solo punto de vista”, sostuvo.
El documental de Eleanor Coppola y las 80 horas de rodaje
El regreso de la película a las salas coincidió con el estreno de Making Marie Antoinette, un documental construido con unas 80 horas de material que Eleanor Coppola grabó durante 57 días de trabajo en Francia en 2005. La documentalista, madre de la directora, retomó el proyecto durante la pandemia y trabajó en él hasta su muerte, en 2024.
Sofia decidió concluir el largometraje para cumplir con uno de los últimos deseos de su madre. “Al final de su vida, ella realmente quería que estuviera terminada. Así que sentí que era mi misión completarla para ella”, explicó. El documental muestra momentos de tensión en el set, discusiones creativas y conversaciones familiares.
Coppola reconoció que sintió incomodidad al verse durante aquellos años, cuando tenía 34 años y asumía uno de los rodajes más complejos de su carrera. “Me avergüenzo de mí misma. Me siento como una directora novata, porque no tenía mucha seguridad al imponerme”, destacó.
La cineasta indicó que, después de dos décadas de experiencia, se siente más cómoda al defender sus decisiones, aunque percibe continuidades en su método de trabajo y en su vínculo con los intérpretes.
Entre los pasajes que aparecen en el documental figura una discusión con integrantes de su equipo sobre el punto de vista de la historia.
Recordó que algunos colaboradores querían filmar desde la perspectiva del conde Fersen, el interés amoroso de María Antonieta. Ella insistió en que el relato debía sostenerse desde la mirada de la reina. “No era algo obvio, la idea de una perspectiva femenina”, afirmó sobre aquel intercambio, registrado por Eleanor Coppola.
La defensa de Kirsten Dunst y el trabajo en Versalles
La directora también se refirió a las críticas que recibió Dunst por su interpretación. Consideró que la actriz cargó con parte del rechazo que provocó el film y lamentó que esa respuesta afectara a la protagonista.
“Cuando a la gente no le gustó su actuación, se sintió mal, como si me hubiera decepcionado. Y yo me sentí mal por haberla puesto en esa posición de ser criticada”, relató. El reencuentro con Dunst y Jason Schwartzman en Versalles, con motivo de la versión restaurada, le permitió observar el cambio en la percepción pública sobre el trabajo de la actriz.
Coppola también destacó el aporte de la diseñadora de vestuario Milena Canonero, responsable de crear trajes originales para la producción. “Estoy muy orgullosa de las imágenes, y de haber conseguido a Milena”, afirmó.
La realizadora valoró que el equipo construyera piezas específicas para la película, en lugar de recurrir a prendas de alquiler habituales en producciones de época. Al recordar la exigencia que implicó coordinar el rodaje, resumió la experiencia con una comparación: “Hacer María Antonieta fue como correr una maratón loca, pero fue increíble”.
Explicó que el desgaste de aquella producción llegó a hacerle pensar que no quería volver a filmar. “Después de terminar María Antonieta, pensé: ‘No quiero volver a hacer una película’. Y luego, después de tomarme un descanso, volví a emocionarme”, contó.
Tras dedicar el último año al documental y a Marc by Sofia, adelantó que quiere retomar la escritura para trabajar en una ficción. “Tengo muchas ganas de volver a escribir e imaginar la creación de un mundo”, expresó a Vogue.









