Altos funcionarios de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán se reunieron este lunes con autoridades iraníes en Teherán para intentar evitar la reanudación del conflicto bélico en Oriente Medio, en una cita calificada como histórica por tratarse del primer contacto de este nivel desde que estalló la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel. El encuentro se produjo mientras los hutíes de Yemen intensificaban sus ataques contra territorio saudita y Egipto autorizaba respaldo militar a Riad.
Los cuatro países acordaron continuar las conversaciones, aunque sin anunciar medidas concretas inmediatas, en momentos en que Washington y Teherán intercambiaban nuevas advertencias sobre una posible escalada militar antes de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos.
El ministro saudita de Defensa, Jalid bin Salmán, hermano del príncipe heredero Mohammed bin Salman, viajó este lunes a Teherán junto al jefe del Ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y al director de Inteligencia turco, Ibrahim Kalin. Se trató de la primera visita de un alto cargo saudita a Irán desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel, según informó la televisión estatal iraní.
El encuentro, organizado por iniciativa de Islamabad, reunió por primera vez a los representantes del pacto de defensa de La Meca —firmado en agosto por Arabia Saudita, Pakistán y Turquía— con autoridades de la República Islámica. Del lado iraní participaron el presidente Masud Pezeshkian y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei.
Los cuatro países acordaron continuar las conversaciones para reforzar la cooperación regional, un gesto diplomático sin precedentes que busca contener una posible escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel tras meses de ataques cruzados. El acuerdo no incluyó, por el momento, compromisos militares ni plazos concretos, según el comunicado conjunto difundido por la agencia iraní Tasnim.
“Los participantes acordaron continuar las conversaciones para fortalecer la cooperación entre los cuatro países de la región, incluso en el ámbito de la paz y la seguridad en la región”, señaló el documento final del encuentro. El viceministro de Exteriores saudita, Rayed Krimli, afirmó que la cita buscaba reducir las tensiones y apoyar la mediación de Catar y Pakistán para poner fin a la guerra, iniciada el 28 de febrero.
El analista e investigador de seguridad saudita Hesham Alghannam escribió en la red social X que la reunión “podría ser la última oportunidad antes de que la escalada se salga de control, un intento de imponer una vía de distensión antes de que sea demasiado tarde”. En la misma línea, Andreas Krieg, de la consultora de riesgos MENA Analytica, calificó la presencia del príncipe Jalid en Teherán como “enormemente significativa” y lo describió como el “cerebro estratégico de Arabia Saudita”.
Mediación de Qatar y Pakistán y una propuesta sobre la mesa
Los esfuerzos de mediación entre Washington y Teherán han sido liderados por Qatar y Pakistán. Una delegación qatarí visitó Teherán el domingo, según confirmó el propio Baqai. Según Reuters, un funcionario pakistaní señaló que la reunión del lunes, propuesta cuando Munir visitó Teherán la semana pasada, podría constituir un primer paso hacia el establecimiento de mecanismos de seguridad regional.
Otro funcionario pakistaní indicó que Munir, con el visto bueno de Trump para intentar la vía diplomática, presentó a Irán una propuesta de solución al conflicto que ofrecería algo tanto a Estados Unidos como a Irán, sin dar más detalles. Los países del pacto de La Meca y Qatar podrían actuar como garantes en caso de que la propuesta sea aceptada, agregó el funcionario.
Un responsable de seguridad pakistaní señaló que el objetivo del encuentro del lunes era construir una red regional de no agresión, en una agenda que también incluyó las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, los ataques hutíes contra Arabia Saudita, el estrecho de Ormuz y el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes.
Los enfrentamientos más amplios han restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz, un punto clave del comercio energético mundial, elevado los precios globales del petróleo y el gas, expuesto a los estados del Golfo a ataques con misiles y drones, y provocado una nueva crisis humanitaria en Yemen. Esfuerzos de mediación anteriores habían producido un acuerdo de paz provisional en junio, aunque los combates entre Irán y Estados Unidos se reanudaron poco después.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.









