“Wichita Lineman”, “MacArthur Park” y “By the Time I Get to Phoenix” se convirtieron en clásicos de la música popular, pero detrás de sus melodías y letras hay una misma figura: Jimmy Webb. A sus 80 años, el compositor estadounidense vuelve sobre las experiencias, decisiones y desafíos creativos que dieron origen a sus obras en Jimmy Webb: American Songwriter, un especial de PBS grabado en febrero en el McKnight Center for the Performing Arts, de la Universidad Estatal de Oklahoma.
Lejos de limitarse a un recorrido por sus grandes éxitos, el programa, incluido en la serie Great Performances, explora cómo Webb construyó canciones que desafiaron las convenciones musicales de su época. Entre recuerdos personales y actuaciones en vivo, Vince Gill, Lyle Lovett, Sheléa, Ryan Shaw y Ashley Campbell reinterpretan un repertorio que también incluye “Galveston” y “Up, Up and Away”, mientras el autor revela los detalles que marcaron su trayectoria.
Detrás de cada una de sus composiciones hay decisiones creativas que ayudan a entender por qué Jimmy Webb logró distinguirse de otros autores de su generación. Según la reseña publicada por The Wall Street Journal, el concierto permite descubrir cómo construyó melodías y relatos que se alejaban de las fórmulas habituales de la música popular. Aunque su trayectoria estuvo más ligada a la composición que a la interpretación vocal, las voces invitadas permiten recuperar la riqueza de su repertorio.
Pero el atractivo del espectáculo no se limita a las actuaciones. Entre una pieza y otra, Webb recupera episodios de su carrera y revela las elecciones que marcaron su estilo, desde la construcción de sus letras hasta su decisión de apartarse de las tendencias que dominaban las décadas de 1960 y 1970.
“MacArthur Park” recuerda la ruptura de las fórmulas radiales
Uno de los momentos mencionados en la presentación gira en torno a “MacArthur Park”, el tema que Richard Harris grabó en 1968. La versión original superaba los siete minutos, una duración poco habitual para un sencillo en un período en el que las canciones radiales solían durar cerca de tres minutos.
La pieza incorporaba arreglos orquestales, distintas secciones musicales y cambios de acordes, además de una letra sobre una relación perdida. Su estructura se alejaba de los formatos convencionales de la música pop de entonces y se convirtió en una de sus piezas más influyentes dentro del catálogo de Webb.
Durante el especial, el compositor alude con humor a una de las frases más recordadas de la canción. “Puse un pastelito miserable bajo la lluvia ¡y tengo que vivir con eso el resto de mi vida!”, dice, en referencia a un verso que provocó desconcierto entre parte del público más joven.
En el concierto homenaje a el compositor, la orquesta residente del McKnight Center acompaña a la cantante Sheléa en “MacArthur Park”. La versión combina la voz de la intérprete con los arreglos de varios instrumentos, una característica de esta canción, que tiene distintas partes musicales, cambios de acordes y una letra sobre una relación perdida.
Las voces invitadas toman las canciones de un autor
Ryan Shawinterpreta “Worst That Could Happen”, mientras que Sheléa comparte con él “Still Within the Sound of My Voice”. Webb define esta última como “una canción imposible de cantar”, aunque ambos artistas asumen el desafío en el escenario.
La participación de Ashley Campbell aporta un vínculo especial con la historia musical de Jimmy Webb. Hija del cantante Glen Campbell, uno de los intérpretes más asociados a sus grandes éxitos, presenta “All I Know”, una composición grabada originalmente por Art Garfunkel y que el propio autor registró años después junto a Linda Ronstadt. Su presencia en el escenario recupera el legado de una de las colaboraciones más importantes en la trayectoria del compositor.
La relación entre Campbell y el compositor ocupa un lugar central en el relato: Webb explica que el cantante tenía una suerte de prioridad informal para elegir sus canciones, una situación sostenida por los éxitos que ambos consiguieron durante su colaboración.
Vince Gill interpreta “By the Time I Get to Phoenix” y también asume “Wichita Lineman”, una canción asociada de forma estrecha a Glen Campbell. La obra retrata a un trabajador de líneas telefónicas del condado y alterna su vida cotidiana con el deseo de volver a encontrarse con una mujer distante.
“Wichita Lineman”, una canción fuera de lo común
“Wichita Lineman”se apartaba de los recursos habituales del rock de las décadas de 1960 y 1970 mediante acordes como Cadd9 y A7sus4. A la vez, situaba en el centro a un trabajador de cuello azul, una figura poco frecuente en los sencillos pop de ese período.
La letra contiene versos como “soy un liniero del condado” y “te necesito más de lo que te deseo”. La composición contrapone la tarea del protagonista con su vínculo afectivo, separado por la distancia y por la línea telefónica que debe mantener. Bob Dylan lallegó a calificar como “la mejor canción escrita jamás”.
Lyle Lovett, por su parte, canta “Galveston”, cuya voz narrativa corresponde a un soldado texano durante la guerra de Vietnam. También interpreta “If These Walls Could Speak”, un tema destacado por el uso de rimas internas.
El especial sitúa a Webb junto a autores del cancionero estadounidense como George Gershwin, Richard Rodgers, Billy Strayhorn, Johnny Mercer y Stephen Sondheim. La comparación se fundamenta en la complejidad de sus composiciones y en su capacidad para llevar estructuras poco convencionales a un público amplio.












