Funcionarios, investigadores y empresas internacionales de tecnología de defensa se reunieron este lunes en una exhibición de drones marinos en Tainan, en el sur de Taiwán, donde los oradores dijeron que la isla debe acelerar el desarrollo de sistemas marítimos no tripulados, inteligencia artificial y tecnología de defensa propia para enfrentar la creciente presión militar de China y reducir los riesgos para su personal.
La vicepresidenta, Hsiao Bi-khim, asistió a la presentación junto con la jefa del Consejo de Asuntos Oceánicos, Kuan Bi-ling, organismo del que depende la guardia costera.
“Zona gris”
Kuan dijo que los recursos, la energía y el transporte de suministros de Taiwán dependen del mar, y que la isla se encuentra en una de las rutas marítimas más importantes de la cadena de suministro mundial. “Proteger estas aguas concierne no solo a la vida diaria de los taiwaneses sino también al desarrollo económico mundial”, afirmó.
La funcionaria mencionó entre los desafíos el “hostigamiento en la zona gris”, es decir, acciones que buscan presionar y desgastar sin llegar a un conflicto abierto. Dijo que Taiwán debe estudiar su propio océano y dominar su propia información marítima. Para responder antes y con más eficacia, la guardia costera necesita más equipamiento y mejor inteligencia.
Cathy Fang, subdirectora del programa de seguridad nacional del instituto DSET, explicó que el desafío ya no es solo un ataque anfibio chino, sino también la zona gris. Según dijo, la experiencia de Ucrania mostró que los vehículos de superficie no tripulados pueden hacer vigilancia, buscar y neutralizar minas e incluso atacar. Los buques y el personal tripulados, añadió, deben reservarse para las misiones más importantes, y los sistemas no tripulados ayudan a proteger vidas.
Una industria con apoyo extranjero
La empresa STR8 Industries, de capital estadounidense pero con sede en Taiwán, mostró uno de sus drones navales. Su cofundador y director ejecutivo, Phil Ho, dijo que pocos países tienen la capacidad de fabricar productos de alta tecnología, electrónica, computación y construcción naval de Taiwán, y que su ubicación “en el corazón de la primera cadena de islas” es clave para tener una base industrial avanzada en el Indo-Pacífico. Su cofundador, Bilal Awad, dijo que los clientes exigen cada vez más plataformas “libres de China”, de punta a punta, y que para muchos es “innegociable”.
En agosto, el Parlamento taiwanés aprobó un presupuesto de unos 7.600 millones de dólares para drones, según medios internacionales. El gobierno también busca reforzar la producción local. Taiwán es el principal punto de tensión entre Washington y Beijing : el presidente chino, Xi Jinping, visitó la Casa Blanca del 23 al 25 de septiembre y presionó para que EEUU se oponga a la “independencia de Taiwán”. Se espera que se vuelva a reunir con Donald Trump en la cumbre del foro APEC, en noviembre
El hostigamiento chino
Taiwán denuncia una campaña de hostigamiento más intensa de China para hacer valer sus reclamos de soberanía y jurisdicción sobre sus aguas, con guardacostas y buques de investigación científica. China no reconoce los reclamos de soberanía de Taiwán. Beijing considera a la isla parte de su territorio, no ha renunciado al uso de la fuerza para controlarla y dice preferir la“reunificación pacífica”. Su ejército opera en torno a Taiwán casi a diario.
El gobierno taiwanés, elegido democráticamente, sostiene que China no tiene jurisdicción sobre ninguna de sus aguas y viola el derecho internacional con sus patrullas.
El 18 de octubre, la guardia costera de Taiwán dijo haber expulsado a 16 buques chinos —guardacostas, científicos y pesqueros— que participaban en operaciones simultáneas de “hostigamiento marítimo” en torno a la isla principal y a las islas Pratas, que Beijing reclama. Calificó los hechos de “guerra híbrida”.
En julio, Beijing desplegó un récord de 244 buques guardacostas, científicos y de otros tipos en torno a la isla, frente a 58 un año antes. El sábado, China informó que envió otra patrulla de guardacostas frente a la costa oriental de Taiwán.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












