El productor y compositor Benny Blanco sostuvo en una entrevista con Mel Robbins que el fracaso, la duda y el rechazo pueden convertirse en parte del camino hacia una meta, durante un episodio de The Mel Robbins Podcast. A través de experiencias de su carrera musical y de su vida personal, explicó que avanzar requiere actuar incluso sin sentirse preparado.
Blanco, presentado en el programa como autor y productor nominado 12 veces a los Grammy y vinculado con 29 canciones que alcanzaron el número uno, relató que creció en Virginia sin contactos en la industria discográfica.
Según contó, su estrategia inicial fue buscar oportunidades de forma directa: asistir a estudios de grabación, contactar sellos discográficos y construir relaciones profesionales desde adolescente.
El músico afirmó que el punto de partida no exige tener todas las condiciones resueltas, sino que “se trata de empezar ahora”, al referirse a quienes postergan sus ideas mientras buscan recursos, experiencia o aprobación externa. Para él, una acción pequeña puede iniciar un proceso que termine en un destino distinto al imaginado originalmente.
El rechazo y los errores como obstáculos transitorios
Durante la conversación, el artista definió su forma de afrontar los tropiezos como una “amnesia al fracaso”, donde, después de un resultado adverso, procura no quedarse detenido en lo ocurrido. “Si te olvidas del fracaso, siento que todos los demás también se van a olvidar”, expresó.
Para explicar esa idea, comparó los errores con marcas en una pizarra que pueden borrarse. El productor consideró que las personas suelen recordar los logros ajenos, pero no los intentos que no funcionaron antes de alcanzarlos. En ese sentido, mencionó a figuras deportivas como Michael Jordan para señalar que las oportunidades perdidas forman parte de cualquier trayectoria competitiva.
Blanco también señaló que el miedo a la vergüenza es una de las principales razones por las que las personas no actúan. Para contrarrestarlo, propuso revisar qué tan grave es realmente el rechazo: sus efectos suelen ser menos duraderos de lo que se imagina.
La conductora compartió una etapa de dificultades económicas que atravesó en 2008, cuando tenía deudas, había perdido su empleo y no podía pagar las compras básicas. Robbins dijo que su cambio comenzó cuando dejó de esperar que otra persona resolviera sus problemas y se propuso demostrar con hechos que quería modificar su situación.
El trabajo constante como único requisito
El entrevistado sostuvo que perseverar no requiere un talento fuera de lo común. Se definió como “una persona normal” que trabaja para conseguir lo que quiere, y descartó tener un “poder especial”. Su argumento fue que presentarse, insistir y aprender durante el proceso puede generar oportunidades.
A modo de ejemplo, contó que de niño, con alrededor de 10 u 11 años, aguardaba en la puerta de estudios de grabación para pedirle a quienes salían que le permitieran participar en algo.
Sin computadora propia, dio sus primeros pasos en las redes sociales desde la biblioteca de su escuela, donde usaba MySpace para contactar personas del medio. También llamó a discográficas y logró establecer vínculos con asistentes e internos, algunos de los cuales continúan en su entorno laboral más de dos décadas después.
Entre las canciones de su trayectoria, enumeró trabajos vinculados con “I Kissed a Girl”, de Katy Perry; “Diamonds”, de Rihanna; “Moves Like Jagger”, de Maroon 5; “Love Yourself”, de Justin Bieber, y álbumes de Ed Sheeran.
Sin embargo, explicó que los resultados alcanzados no eliminaron sus inseguridades: “Todavía tengo síndrome del impostor”, en referencia a la sensación de no merecer los propios logros pese a contar con experiencia o reconocimiento. El músico relató además el proceso detrás de “Eastside”, su proyecto como artista junto a Halsey y Khalid.
Según contó, la publicación se demoró por negativas de otros intérpretes, ajustes vocales, desacuerdos vinculados al lanzamiento y una negociación que estuvo cerca de fracasar. La canción finalmente avanzó hasta convertirse, según su relato, en el ascenso más lento al número uno en la historia de la radio.
La estabilidad depende de tres áreas de la vida
El productor comparó la vida con un taburete de tres patas: relaciones, salud y propósito o carrera. Explicó que si alguna de esas áreas se debilita, el conjunto pierde equilibrio sin importar el estado de las demás.
En ese marco, habló de la importancia de atender los vínculos al terminar la jornada laboral. Al referirse a su esposa, Selena, explicó que una persona puede llegar cansada a casa, mientras que el tiempo compartido recién comienza para su pareja. Para él, escuchar y conectar al final del día también constituye una forma de logro.
Como cierre, el compositor propuso escribir una lista de objetivos, elegir uno y realizar una acción concreta ese mismo día: “Muévelo aunque sea un centímetro hacia adelante”. Su planteo final fue que la continuidad, incluso en jornadas difíciles, permite sostener un proyecto sin convertir cada tropiezo en un punto final.












