Los precios del petróleo avanzaban más de 1 dólar este martes, después de que un funcionario iraní afirmara que aún queda mucho para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra, y de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Qeshm, lo que avivó los temores de una escalada y de riesgos para el suministro de energía.
A las 09:36 GMT, el Brent subía 1,8%, hasta unos 106,6 dólares, y el West Texas Intermediate (WTI) ganaba cerca de 1,6% y cotizaba a unos 98 dólares el barril.
El rebote se produjo después de un lunes de fuerte caída: ambos referentes habían perdido más de 7%. El Brent cerró en 104,77 dólares, es decir, 8,66 dólares menos (−7,63%), y el WTI en 96,46 dólares. La baja respondió a las conversaciones entre funcionarios de Irán y Qatar, que aumentaron la esperanza de que terminara la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esas expectativas pronto se vieron frustradas.
El ataque y las negociaciones
Un alto funcionario estadounidense dijo el lunes que Estados Unidos había atacado la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz. Funcionarios estadounidenses describieron los ataques como defensivos y destinados a impedir que Irán atacara buques mercantes en la vía marítima. Medios estatales iraníes informaron de explosiones en la isla poco después de la medianoche del martes.
Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que ambos países están lejos de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra y que Teherán no aceptará las “exigencias excesivas” de Washington. El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador con EEUU, Mohammad Bagher Qalibaf, dijo que Teherán dio a Washington una “respuesta firme y racional” y que “la pelota está en el tejado de EEUU”, según medios estatales.
El lunes, Teherán había dicho que puede reabrir el estrecho de Ormuz en dos días si Washington acepta sus condiciones, entre ellas el fin del bloqueo naval y el alivio de las sanciones petroleras. El presidente Donald Trump y el vicepresidente JD Vance se habían mostrado optimistas ante un posible acuerdo.
Qué dicen los analistas
“La noticia ha vuelto a introducir una prima de riesgo en el precio del petróleo”, dijo a Reuters Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade. “Justo cuando los mercados empezaban a descontar una vía más diplomática, este recordatorio de la actividad militar en curso ha dado un giro al tono”.
“Por ahora, el riesgo de interrupciones en el suministro sigue marcando un suelo para los precios, mientras que la incertidumbre sobre el próximo movimiento de Washington, los acontecimientos políticos y la reticencia de los operadores a mantener posiciones agresivas están limitando el potencial alcista”, señaló Priyanka Sachdeva, directora de análisis de mercado de Phillip Nova.
Un mercado muy volátil
El Brent cerró octubre en su nivel más alto en seis meses, por el temor a que el conflicto se recrudeciera después de las elecciones de medio mandato en EEUU, que se celebran este martes. Desde poco antes del inicio de la guerra, el precio oscila entre unos 70 y 120 dólares y cambia de dirección con rapidez.
La guerra, que comenzó a fines de febrero con los ataques de EEUU e Israel contra Irán, es una de las principales causas del alto precio de la gasolina que preocupa a los votantes, y Trump está bajo presión para ponerle fin. Irán bloquea el estrecho de Ormuz, por donde circulaba en tiempos de paz cerca de una quinta parte del petróleo mundial, y Estados Unidos mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
Otros factores afectan al mercado. Un ataque con drones ucranianos dañó una refinería de petróleo en la ciudad rusa de Yaroslavl, informó el gobernador, Mijaíl Evrayev. Rusia lanzó durante la noche un ataque masivo contra instalaciones energéticas ucranianas en las regiones de Vinnytsia, Dnipropetrovsk y Kharkiv, según el Ministerio de Defensa ruso. Además, EEUU reunirá a delegaciones de Ucrania y Rusia en Abu Dabi los días 10 y 11 de noviembre para debatir el fin de la guerra, los acuerdos de seguridad de posguerra y medidas de distensión.












