El circuito paulista se prepara para una nueva carrera de Fórmula 1, con miles de fanáticos en las tribunas, banderas argentinas y una llovizna que amenaza con ser protagonista.
Los pilotos de la Fórmula 1 saludaron al público durante el tradicional Drivers’ Parade, en la previa de la carrera en Interlagos. (Foto: Tomás Arribas – Enviado especial a San Pablo)
La cuenta regresiva para el Gran Premio de Brasil ya está en marcha en Interlagos, donde Franco Colapinto buscará volver a sumar puntos en la Fórmula 1. El argentino largará desde el 14° puesto, luego de que Arvid Lindblad recibiera una penalización de diez posiciones por un cambio en el motor y el turbo de su Racing Bulls. Su compañero de Alpine, Pierre Gasly, partirá 15°.
El clima es uno de los grandes protagonistas de la jornada. Las nubes nunca desaparecieron del cielo de San Pablo y, a medida que se acerca la largada, una leve llovizna moja el circuito. La precipitación promete mantenerse e incluso intensificarse con el correr de los minutos.
Con el asfalto mojado y la posibilidad de que la lluvia aumente, se espera una carrera impredecible, en la que la estrategia y la elección de neumáticos pueden resultar determinantes. Colapinto intentará aprovechar cualquier oportunidad para avanzar posiciones y meterse nuevamente en la zona de puntos.
En las tribunas y los alrededores del circuito, mientras tanto, se vive una verdadera fiesta. Muchos fanáticos se acercaron a Interlagos, varios de ellos con pilotos impermeables para protegerse de la lluvia. También pasó el tradicional Drivers’ Parade, el desfile en el que los pilotos recorren el circuito y saludan al público antes de la carrera.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












