El presidente de Israel, Isaac Herzog, entregó este domingo a Gadi Eisenkot el mandato para formar el próximo gobierno, en un revés para el primer ministro Benjamin Netanyahu, y advirtió que el país enfrenta incertidumbres tras las elecciones en Estados Unidos.
“El Estado de Israel necesita un gobierno estable”, dijo Herzog, quien se refirió a la “nueva realidad política” en Estados Unidos, el principal aliado de Israel, tras el triunfo de los demócratas en las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
“Un gobierno de emergencia nacional”
En la residencia presidencial, en Jerusalén, Herzog dijo a Eisenkot: “Espero que haga todo lo que esté en su poder para establecer un gobierno que sirva a toda la nación”. Y agregó: “Deseo con todo el corazón que el gobierno que se forme conduzca a la unidad, la conexión y la sanación entre todas las partes de la nación”.
Eisenkot, líder del partido opositor Yashar y ex jefe del Ejército, respondió: “Estoy hoy aquí con un profundo sentido del deber y una clara comprensión de la pesada responsabilidad y el peso que recae sobre mis hombros. Conmigo y ante mis ojos están todos los ciudadanos de Israel”.
Describió al país como “en un momento desafiante y decisivo de emergencia”. “Los escenarios de guerra siguen abiertos… Simultáneamente, estamos en medio de una devastadora crisis diplomática”, dijo.
El nuevo encargado de formar gobierno se comprometió a “liderar el establecimiento de un gobierno de emergencia nacional”. Reconoció que “esto requerirá movimientos políticos creativos y extraordinarios” y advirtió: “Israel no tiene el privilegio de perder tiempo ni de repetir rondas electorales interminables”. Más tarde, afirmó que la democracia israelí atraviesa “uno de los momentos más críticos” de su historia.
La oferta al Likud
Eisenkot dijo que el Likud, el partido de Netanyahu, y Sionismo Religioso, la formación de extrema derecha del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, son bienvenidos en su gobierno, pero bajo su mando. “Si los miembros del Likud y del Partido Sionista Religioso realmente creen que este es un momento de unidad, como le dijeron al presidente, no puedo concebir ningún motivo por el que no apoyarían un gobierno bajo mi liderazgo y los principios que he presentado”, afirmó.
Netanyahu, por su parte, pidió un gobierno de unidad nacional y advirtió contra jurar “apresuradamente un gobierno con simpatizantes del terrorismo”, en aparente referencia a los partidos árabes.
La aritmética
Las elecciones del 27 de octubre dejaron un Parlamento sin mayoría de 61 bancas. El bloque de Netanyahu tiene 53; la alianza de cuatro partidos de Eisenkot, 48; y los partidos árabes Raam y Lista Conjunta, un récord de 19. Eisenkot recibió 67 recomendaciones en las consultas y Netanyahu, 46. Los siete diputados del partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá no recomendaron a nadie.
Eisenkot dispone de 28 días para formar coalición, con una prórroga posible de 14. La nueva Knesset, el Parlamento israelí, jura el martes.












