De las casi 800 personas que intentaron terminar la Barkley Marathons desde 1995, solo 20 lo lograron. La prueba se disputa cada año en el parque estatal de Frozen Head, en Tennessee, Estados Unidos, y obliga a recorrer 160 kilómetros a través de bosques sin senderos, con un desnivel acumulado de 18.000 metros y un plazo máximo de 60 horas. Esas cifras la convirtieron en el ultratrail más extremo del planeta. La competencia nació en 1986, cuando Gary Cantrell —conocido como “Laz”— y su compañero Karl Henn trazaron un recorrido por las montañas del parque, un terreno agreste de crestas empinadas y vegetación cerrada. Según la revista Runner’s World, aquella primera edición reunió apenas a 13 corredores que debían cubrir 80,5 kilómetros en menos de 24 horas.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








