El nuevo escenario político en Brasil y el renovado apoyo del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, oxigenaron a los activos argentinos, que, con estos dos estímulos, pudieron revertir la tendencia declinante. El inesperado triunfo de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta electoral impulsó al mercado del país vecino y fortaleció al real, clima que se trasladó a la Argentina por ser su principal socio comercial.El mercado local fue muy golpeado en las últimas semanas, a tal punto que cerró septiembre con una caída de 7%, lo que lo convirtió en la peor opción de inversión. De allí que la mejora de este inicio de semana haya sido una bocanada de aire fresco para los inversores, quienes, de todas maneras, entienden que puede tratarse de un primer impulso que no está obligado a consolidarse.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.








