Con las elecciones presidenciales de 2027 ya en agenda, el sector privado argentino empezó a preguntarse cómo prepararse ante un nuevo ciclo electoral. La Argentina tiene un historial de alta volatilidad y cambios bruscos en esos períodos, con incertidumbre financiera y virajes de rumbo que dejaron contratos incumplidos y reglas reescritas. Pero algo cambió de cara al próximo turno: hay quienes sostienen, con datos en la mano, que el superávit fiscal, la estabilidad cambiaria y el rumbo macroeconómico consolidados durante la actual gestión seguirán vigentes independientemente de quién ocupe el cargo de presidente a partir del 10 de diciembre del año que viene.
“El costo de revertir es más alto”: la consultora de un exministro asegura que el modelo seguirá aunque Milei no reelija en 2027








