En la última década, las horas trabajadas aumentaron 11% y los servicios de capital crecieron 14%, pero la producción avanzó apenas 3 por ciento. Esta brecha se tradujo en una caída de la productividad laboral, que mide cuánto se produce por cada hora de trabajo. Según un informe del IERAL, el centro de estudios de la Fundación Mediterránea, el indicador se encuentra 6% por debajo del nivel de hace 10 años. En otras palabras, la economía destinó más trabajo y capital a la producción, pero no consiguió un aumento equivalente en los bienes y servicios generados. Aunque cada hora trabajada dispone de 3% más de capital que en 2016, el rendimiento del conjunto de los recursos disminuyó. Uno de los factores que explica este resultado es la evolución de la productividad total de los factores (PTF), que retrocedió 7% durante el período.
El dato que expone el desafío de la economía: aumentaron 11% las horas trabajadas pero la producción solo subió 3% en diez años








