El 3 de noviembre de 1996 se dio el único enfrentamiento entre los dos históricos y antagónicos entrenadores: fue victoria 1-0 de Independiente sobre Boca en La Bombonera.
César Luis Menotti y Carlos Salvador Bilardo encarnaron a lo largo de sus trayectorias como entrenadores un duelo de estilos que trascendió los límites de la cancha y que contó con un primer y único enfrentamiento oficial: el triunfo 1-0 de Independiente frente a Boca en La Bombonera, por el Torneo Apertura 1996.
«¿Qué preferís, jugar bien o ganar?», fue la pregunta parteaguas en el fútbol argentino durante décadas y que situaba al interrogado de un lado u otro de la cancha.
El partido fue el 3 de noviembre, pero empezó a jugarse mucho antes. Declaraciones cruzadas y diferencias resaltadas por los protagonistas coparon las semanas previas y ni siquiera Maradona eludió el choque de filosofías.
Diego, jugador de Boca pero inactivo hacía un año y medio, se presentó a la práctica del 30 de octubre, día de su cumpleaños y opinó: «Son igualitos. Lo que pasa es que a uno le gusta los Wawancó y al otro le gusta la ‘Negra Sosa. Pero eso va en gustos. Nada mas'».
«Yo nunca tiré misiles, siempre contesté, jamás la empecé», se defendía el Doctor sin desconocer la enemistad: «No es un invento del periodismo. Con él me separan un montón de cosas desde hace muchos años».
«De Bilardo no hablo», sentenciaba el Flaco para rápidamente agregar: «Con Osvaldo Zubeldía, nos separaban cosas del fútbol, en cambio con Bilardo nos separa todo».
Al partido no le faltó ningún condimento, tuvo desde nombres como los de Burruchaga y Latorre en cancha, a Maradona en la tribuna y las polémicas decisiones arbitrales de Roberto Ruscio, que expulsó a Néstor Fabbri y Néstor Lorenzo en el Xeneize y a Pablo Oscar Rotchen en el Rojo.
«Se vivió el choque de estilos esperado. El triunfo de Independiente no decreta que Menotti es un genio y Bilardo, un ignorante. Nada de eso. Pero lo normal es que el triunfo premie al cuadro que trata a la pelota con más pulcritud y esmero, al que intenta jugar mejor», escribió Juvenal en la edición 4022 de El Gráfico, que tuvo al Flaco en la tapa junto con Francisco «Panchito» Guerrero, autor del gol de la victoria.
Justamente la jugada del tanto de Independiente enloqueció al entrenador de Boca, que se reprochaba la soledad de Arzeno previo a la definición. «Me cabeceó uno solo… No puede ser. Me cabeceó uno solo, es increíble», lamentaba el Doctor.
«No hay que levantar ninguna bandera ni decir cosas que no corresponden. Todas las ideas merecen respeto. Hay que creer a muerte en lo de uno, pero sin descalificar al otro…», declaraba Menotti una vez consumado el triunfo sobre el equipo de Bilardo.
Y les dedicaba la victoria a dos viejos conocidos suyos, dos baluartes de su selección campeona del mundo: «En este momento no me quiero olvidar de hacer una dedicación especial: es para el Pato Fillol y Mario Alberto Kempes. Dos tipos que todavía no fueron reconocidos en su real dimensión, aunque hicieron mucho por el fútbol argnetino».
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