En la madrugada del último fin de semana de mayo, tres hombres irrumpieron en la habitación donde Nicole Soalala vivía con su familia en las afueras de Toliara, ciudad costera del sur de Madagascar. Uno llevaba un hacha, otro un trozo de madera. Golpearon al marido hasta dejarlo inconsciente.Soalala tomó a su hija menor, Landricia —una niña de 18 meses con albinismo— y la ató a su espalda con una tela. Los atacantes se la arrancaron de los brazos y huyeron. Días después, el cuerpo sin cabeza de la pequeña apareció en la casa de un curandero. Su cabeza fue hallada dentro de bolsas de plástico en una maleta, a dos kilómetros del lugar del rapto.El caso no es aislado.…
El drama de las personas con albinismo en Madagascar, víctimas de secuestros y crímenes rituales: “La situación es muy cruel”








