Todavía con las alianzas en pleno proceso de negociación y sin grandes definiciones de las reuniones que viene teniendo periódicamente con los espacios más cercanos, el Gobierno salió este lunes a desmentir que la posibilidad de restituir las reelecciones indefinidas de intendentes en la provincia de Buenos Aires forme parte de las conversaciones que mantiene con la Unión Cívica Radical (UCR) para una eventual alianza electoral en 2027, luego de que el tema escalara en las últimas horas y obligara tanto a La Libertad Avanza como al PRO a fijar una posición en contra de modificar la ley vigente.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, fue uno de los primeros en reaccionar. A través de las redes sociales, el funcionario negó que el oficialismo nacional esté dispuesto a acompañar una reforma de ese tipo a cambio de que los mandatarios municipales apoyen al presidente Javier Milei en el 2027.
“Jamás vamos a apoyar la reelección indefinida de los intendentes”, fue el mensaje que publicó “El Colo” como respuesta a una nota periodística que planteaba ese escenario.
Por la mañana, cuando todavía el conflicto no había trascendido, el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Agustín Romo, visitó la Casa Rosada y tuvo algunas reuniones para explicar cómo estaba la situación en el territorio provincial.
“No hay ninguna chance de que se ponga como moneda de cambio, ni siquiera por ningún tipo de acuerdo”, sostuvo a Infobae una de las personas que están al frente del armado libertario.
La fuente remarcó que el Gobierno mantiene la postura que sostuvo desde el comienzo de la discusión: renovar las estructuras políticas en la provincia de Buenos Aires y evitar que los intendentes consoliden mandatos sucesivos por tiempo indeterminado.
“Si esa es la condición que ponen para que lleguemos a una alianza en la provincia de Buenos Aires, entonces no la habrá con ellos”, agregó el dirigente consultado, en referencia a los sectores que buscan reabrir el debate sobre la norma sancionada durante la gestión de María Eugenia Vidal.
La tensión se trasladó rápidamente al PRO, uno de los principales aliados del oficialismo nacional y con quien la cúpula libertaria viene teniendo encuentros periódicos para acordar un frente común de cara a las próximas elecciones.
Tan solo unas horas después de que finalizara la mesa ejecutiva de ese partido, Mauricio Macri y Cristian Ritondo recibieron a los referentes del espacio de la segunda sección electoral, con quienes abordaron especialmente el asunto de las reelecciones indefinidas.
Al término del encuentro, el ex presidente decidió que el bloque emitiera un comunicado con el que rechazó de manera tajante cualquier intento de volver a habilitar mandatos ilimitados en los municipios bonaerenses.
En el texto, la fuerza sostuvo que el límite a los mandatos fue una “conquista institucional” de la gestión de Vidal y que la norma aprobada en 2016 permitió “abrir el juego a nuevos liderazgos, oxigenar la política local y devolver competitividad a las elecciones”.
El pronunciamiento también apuntó contra el kirchnerismo, al que acusó de intentar restaurar “viejas lógicas” de poder territorial. “La Provincia necesita más democracia, no menos”, planteó el PRO bonaerense, que convocó a los demás partidos a manifestarse de manera explícita contra el proyecto.
La reacción apareció en un momento en el que el macrismo intenta reencausar las relaciones con la Casa Rosada, luego de algunos cuestionamientos públicos por la falta de avances en los acuerdos electorales.
El fin de semana, la secretaria general, Karina Milei, se mostró junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, durante una recorrida por los preparativos para la visita del papa León XIV, en una señal de coordinación entre Nación y la Ciudad que el oficialismo espera trasladar a otras conversaciones pendientes.
A pesar de la polémica que se generó, en las más altas esferas del radicalismo también rechazó que la flexibilización de las reelecciones haya sido parte de una negociación que impulsen ellos con el Gobierno.
“Es completamente falso, nunca pedimos nada de eso. La UCR siempre estuvo en contra de las reelecciones indefinidas y no cambiamos nuestra postura”, aseguró a este medio un dirigente de peso dentro del partido centenario.
Sucede que, en realidad, son principalmente los jefes comunales de ese espacio quienes presionan de manera informal por la posibilidad de revisar la ley, aunque los diputados y senadores tienen otros intereses y miran con cautela una discusión que podría alterar el equilibrio interno de sus bloques.
La norma vigente establece que los intendentes bonaerenses solo pueden ejercer dos mandatos consecutivos. Fue aprobada en 2016, durante la gestión de Vidal, bajo la ley 14.836, y luego modificada en 2021 para establecer desde qué período debían computarse los mandatos. Con las reglas actuales, 80 de los 135 intendentes bonaerenses no podrán competir por una nueva reelección en 2027.
Entre ellos hay 51 dirigentes de Unión por la Patria, 16 de la UCR, siete del PRO, cinco de fuerzas vecinales y un intendente alineado con La Libertad Avanza. La limitación alcanza, además, a varios jefes comunales con más de una década de gestión consecutiva y con peso político en sus distritos.
El proyecto que busca eliminar esa restricción fue presentado por la senadora bonaerense Ayelén Durán, alineada con el gobernador, Axel Kicillof. El ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, volvió a defender esa posición durante una conferencia de prensa y sostuvo que la iniciativa es la mejor alternativa.
“La mejor opción es la que presentó la senadora Ayelén Durán para eliminar la limitación de las reelecciones de los intendentes. Hemos sido claros siempre”, afirmó el funcionario bonaerense. Para Bianco, una ley que limita los mandatos municipales es “proscriptiva”, ya que la Constitución no impone esa restricción.
El ministro argumentó que, a diferencia de los presidentes y los gobernadores, los intendentes mantienen una relación cotidiana con sus vecinos y deben ser evaluados por su propia gestión.
En este sentido, mencionó los casos de Mario Secco, de Ensenada, y Miguel Ángel Lunghi, de Tandil, como ejemplos de dirigentes que, según su interpretación, sostuvieron respaldo electoral durante años por sus administraciones locales.
En el Gobierno nacional rechazan ese razonamiento. Consideran que permitir una nueva reelección consolidaría estructuras territoriales que La Libertad Avanza busca disputar en 2027 y limitaría la renovación de dirigentes en una provincia donde el oficialismo pretende crecer con candidaturas propias y acuerdos puntuales.












