A pesar de la expectativa que el Gobierno se había encargado de alimentar a fines de septiembre, la posibilidad de avanzar con la media sanción antes del 31 de octubre con la reforma electoral para suspender las PASO empieza a desdibujarse. Ni la extensa comitiva de gobernadores que acompañó a Javier Milei a Francia ni el frecuente exceso de entusiasmo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, pudieron destrabaron un escenario de desconfianza mutua que en mayor o menor medida caracteriza al vínculo entre Nación y las Provincias; y en la Casa Rosada ya hay quienes dan por hecho que el proyecto deberá tratarse, al menos en una de las cámaras del Congreso, durante las sesiones extraordinarias de diciembre. “Ya no dan los tiempos y menos ahora que se confirmaría que viene el Papa y vamos a tener una semana menos de trabajo”, anticipó una alta fuente del Gobierno.
EL Gobierno no logra avanzar con las suspensión de las PASO y ya mira a extraordinarias








