El Gobierno intentará esta semana salir del apagón legislativo -una peste que paraliza su agenda- con el intento de aprobación del Tratado internacional que contiene un polémico capítulo de reforma de la política de medicamentos, con cambios a la Ley de Patentes vigente. La sesión no se ha convocado porque la intención de la Rosada es que se apruebe junto a una reforma a la Ley de Salud Mental, aún sin dictamen. Si lo logra, tiene que esperar siete días que no calzan con la intención de que se sesione este jueves y el Gobierno se adjudique algún triunfo legislativo después de una cadena de tropiezos en el peor momento de su trayectoria. Quiere presentarse como una gestión eficiente y con futuro para que le crean que puede reelegir, y las señales que salen del propio oficialismo no transmiten el optimismo de las campañas de promoción.
La batalla de los laboratorios, otro alerta de los gobernadores y las leyes cerrojo que quiere Milei








