El régimen iraní intenta atacar instalaciones militares en el Reino Unido y el presunto complot contra una base aérea estadounidense en el oeste de Inglaterra no es un caso único. Lo afirmó este martes Ken McCallum, director general del MI5, el servicio de seguridad interior británico, en su discurso anual sobre amenazas al país. McCallum describió como un “cambio importante” de este año la ambición iraní de ir “a objetivos más duros, como los sitios militares”. Hasta ahora, la actividad de Teherán en suelo británico se dirigía contra opositores y contra la comunidad judía. El jefe del MI5 cifró en más de 50 los detenidos por tramas vinculadas a Irán en el último año. El episodio que ilustra ese giro ocurrió el 27 de septiembre cerca de la base de Fairford, en Gloucestershire, que Estados Unidos usó para bombardear Irán.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








