El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia detuvo este martes a un periodista japonés, identificado como Yuki Imai, bajo sospecha de espionaje a favor de los servicios de inteligencia de Japón. El corresponsal del diario Hokkaido Shimbun fue trasladado a Moscú, donde quedó en prisión preventiva. El arresto ocurrió en la isla de Sajalín, en el Lejano Oriente ruso, cuando Imai se disponía a abandonar el territorio en avión. Estaba acreditado ante el Ministerio de Exteriores como representante extranjero de prensa. Según el organismo de seguridad, principal sucesor de la KGB soviética, agentes enmascarados lo interceptaron en su habitación de hotel y allí hallaron documentos calificados “para uso oficial”. El tribunal del distrito de Lefortovo dictó la medida de arresto cautelar, que se extenderá hasta el 12 de diciembre mientras avanza la causa por el delito de espionaje previsto en el artículo 276 del código penal ruso.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








