Un estudiante de primer año del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló un teclado completamente modular en el que cada tecla individual funciona como una unidad independiente, equipada con su propio microcontrolador. El proyecto, bautizado Keybytes, se distribuye como código abierto y permite que cualquier usuario reorganice las teclas en distintas configuraciones según su preferencia.
Nathan Alspaugh, estudiante de ingeniería aeroespacial, diseñó el sistema con el objetivo de resolver un problema personal: nunca quiso comprometerse con una disposición de teclado fija. Cada tecla, denominada Keybit, incorpora un microcontrolador RISC-V y pogo pins en sus cuatro costados, lo que permite la transmisión de energía y conexiones I2C entre módulos adyacentes. De esta forma, las piezas se pueden reubicar libremente sin perder funcionalidad.
El diseño requiere un único componente adicional
El sistema solo necesita una pieza externa, el módulo controlador o Keyword, encargado de coordinar las teclas individuales y gestionar la comunicación con la computadora. Pese a estar compuesto por dos placas de circuito apiladas, este controlador mantiene el mismo tamaño que los módulos de tecla individuales, lo que facilita su integración física al conjunto.
“Siempre quise hacer un teclado, pero no quería quedar atado a un solo diseño, así que quise poder reorganizarlo en cualquier momento”, escribió Alspaugh en la primera entrada de su diario de proyecto, que mantiene desde marzo de este año. “Busqué en internet y no lo encontré en ningún lado, así que decidí hacerlo yo mismo”, agregó.
El repositorio en GitHub detalla componentes, pero el diario revela el proceso
El archivo principal del proyecto en GitHub no ofrece demasiados detalles técnicos: se limita a describir los elementos necesarios para replicarlo, entre ellos placas de circuito impreso personalizadas, interruptores Cherry MX, carcasas impresas en 3D y una gran cantidad de componentes soldados a mano. Es en su diario de desarrollo donde queda documentado el alcance real del trabajo.
Allí, Alspaugh relató varios contratiempos durante el proceso, como imanes que no permanecían en su lugar, compromisos de diseño y errores en las placas que logró detectar antes de encargar los componentes personalizados, lo que le evitó gastos adicionales. También tuvo que aprender a utilizar una impresora 3D de resina y realizar múltiples iteraciones y ajustes manuales para lograr que todas las piezas encajaran correctamente.
El estudiante invirtió cerca de cien horas en el proyecto
Alspaugh indicó a The Register que destinó alrededor de cien horas al desarrollo del proyecto hasta el momento. El costo económico tampoco resultó menor: las pequeñas placas personalizadas tienen un precio elevado por unidad.
Según el carrito de compras de los diseños de placas incluido en su diario, los Keybits cuestan apenas un par de dólares cada uno, mientras que los Keywords tienen un valor de 30 dólares por unidad. Alspaugh optó por contratar el ensamblaje completo con el fabricante, lo que representó buena parte del gasto total: el ensamblaje de los Keybits le costó 69 dólares, y el de los Keywords, 203 dólares.
Un teclado completo costaría cerca de 900 dólares
De acuerdo con los cálculos del propio estudiante, armar un teclado de tamaño completo con este sistema tendría un costo aproximado de 900 dólares, una cifra que él mismo reconoce como prohibitiva para la mayoría de los usuarios. “Si alguna vez hago uno completo, compraré las piezas por separado y las soldaré yo mismo”, anotó en su diario.
Alspaugh aclaró que no existe ningún límite técnico que obligue a detenerse en el tamaño estándar de un teclado: cualquier persona con los recursos necesarios podría construir una versión de mayor escala. Según explicó, quien cuente con los componentes necesarios podría ensamblar su propio teclado modular en pocos días, sin contar el tiempo de entrega de las placas de circuito impreso.
El creador evalúa comercializar el sistema en el futuro
Alspaugh señaló que está considerando la posibilidad de vender los módulos una vez que termine de perfeccionar y finalizar los diseños. El estudiante planea incorporar varios cambios y actualizaciones de hardware, además de sumar nuevas funcionalidades al sistema. “Probablemente haría más variedades de teclas, como algunas que tengan un sensor de huellas dactilares”, comentó.












