Intel y AMD volvieron a habilitar el soporte para la memoria DDR4, un estándar de más de una década de antigüedad, como respuesta directa a la escalada de precios que atraviesa la industria de la memoria RAM en todo el mundo. La fabricante taiwanesa de placas madre Gigabyte anunció que dos de sus líneas admitirán los próximos procesadores construidos sobre el zócalo LGA 1700 de Intel, el conector físico que une el chip a la placa. Ese zócalo había debutado en 2021 junto a los procesadores Alder Lake de duodécima generación y fue, en su momento, el único capaz de admitir tanto memoria DDR4 como la más moderna DDR5 al mismo tiempo. Intel lo había discontinuado en 2024 para pasar a una estrategia exclusiva de DDR5. Según Gigabyte, los nuevos chips compatibles con LGA 1700 se esperan para comienzos de 2027.
Intel y AMD resucitan la memoria DDR4 para esquivar la crisis de precios de la RAM








