La Casa Rosada comenzó a enviar advertencias directas sobre el armado de listas para 2027 al sector liderado por la senadora Patricia Bullrich, tras una serie de movimientos legislativos y políticos que el Ejecutivo interpretó como un desafío a la conducción.
El recrudecimiento de la disputa ocurre a horas del reencuentro obligado que el presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel y Bullrich protagonizarán este domingo durante la recepción al papa León XIV.
El arribo del Sumo Pontífice desde Uruguay forzará una tregua visual entre los distintos sectores libertarios enfrentados. La agenda papal establece dos puntos de contacto ineludibles para el Gabinete:
El detonante de las amenazas electorales desde Casa Rosada fue el despliegue de una agenda propia por parte de Bullrich en la Cámara Alta, sin coordinación con la mesa política del Ejecutivo. El oficialismo identificó tres frentes de fricción generados por la senadora:
El diputado Damián Arabia publicó una fotografía tras una reunión de la mesa chica del bullrichismo, imagen que el Gobierno decodificó como una demostración de fuerza. Desde Casa Rosada aseguraron a Infobae que varios dirigentes presentes en esa foto llamaron luego para despegarse y aclarar que apoyan la reelección de Milei.
La respuesta de la Casa Rosada apuntó directamente a los escaños del próximo año. Dirigentes oficialistas advirtieron que los legisladores del espacio de Bullrich que deben renovar bancas enfrentarán serias dificultades para obtener lugares en las listas. “El día de mañana, los cinco o seis que renuevan van a pedir cupo de Patricia y no sabemos si lo tendrán”, deslizó un referente gubernamental al mismo medio.
La tensión escaló un peldaño más tras las declaraciones radiales de Juan Pablo Arenaza, mano derecha de Bullrich. El dirigente comparó la situación política local con la reciente destitución del presidente paraguayo Santiago Peña. Un funcionario del Gobierno calificó la frase como «una locura y un peligro», al interpretar que el bullrichismo evalúa un «plan B» ante un eventual debilitamiento de Milei.
El conflicto interno se desarrolla en la que el propio Gobierno considera su semana internacional más adversa. El Presidente, que prioriza la geopolítica en su esquema de gestión, enfrentó en los últimos días la caída de sus principales aliados en el mundo:
Ante este escenario, la orden en la Casa Rosada y en la Cancillería comandada por Pablo Quirno fue el hermetismo absoluto. «Sin comentarios», fue la única respuesta oficial sobre el retroceso del bloque conservador a nivel global.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












