Un comentario sobre la memoria de las computadoras domésticas desató un nuevo cruce público entreElon Musk y Sam Altman.
El consejero delegado de OpenAI sostuvo que resulta ineficiente que millones de usuarios mantengan memoria DRAM en sus equipos personales cuando, según sus propias estimaciones, ese componente se utiliza apenas el 5% del tiempo.
El dueño de X y SpaceX respondió con un meme que se viralizó en horas y reavivó la rivalidad entre ambos empresarios, en medio de una escasez mundial de memoria que ya impacta en los precios de computadoras, celulares y otros dispositivos electrónicos.
El origen del comentario de Altman
Las declaraciones de Altman se produjeron el 29 de octubre durante una entrevista en el pódcast Cheeky Pint, conducido por John Collison, cofundador de Stripe. La conversación giraba en torno a si los modelos de inteligencia artificial de código abierto, ejecutados de forma local en computadoras personales, podrían reducir la dependencia de los grandes centros de datos.
El directivo de OpenAI cuestionó esa premisa y defendió que la DRAM debería priorizarse en infraestructura centralizada antes que en equipos domésticos, dado el contexto de escasez global del componente. No ofreció datos adicionales que respaldaran el porcentaje que citó durante la charla.
La respuesta de Musk con un meme
Dos días después, el 1 de noviembre, Musk publicó en X un meme basado en la escena inicial de la película Malditos bastardos, en la que un oficial nazi interpretado por Christoph Waltz interroga a una familia que esconde personas. En la versión que circuló, el personaje pregunta: “¿Le estás negando DRAM a la nube?”. Junto a la imagen, el empresario escribió: “¡La gente también merece tener su RAM!”.
La publicación generó una cadena de respuestas de usuarios que compartieron sus propios memes. Uno de los más comentados decía: “Díganle a Sam Altman que uso 64 GB de RAM para jugar RollerCoaster Tycoon. Quiero que sepa que fui yo”. Musk respondió con un emoji de risa.
Intereses comerciales detrás del debate
OpenAI mantiene algunos modelos de código abierto, pero su negocio principal se sostiene sobre sistemas de código cerrado que operan en infraestructura propia, lo que vincula la postura de Altman con los intereses de la compañía que dirige: cuantos menos usuarios ejecuten inteligencia artificial de forma local, mayor es la dependencia de los servicios en la nube que factura OpenAI.
Musk, por su parte, tampoco es ajeno a la disputa por el suministro de chips. El empresario opera los centros de cómputo Colossus, de su empresa xAI, que según declaró en septiembre ya utilizan 550.000 procesadores Nvidia GB200 y GB300, con planes de seguir ampliando esa capacidad. En meses previos, también había calificado de “extorsivos” los precios futuros anunciados por algunos proveedores de memoria.
Una escasez con proyección hasta 2027
El cruce se da en un escenario de encarecimiento sostenido de los componentes de cómputo. La firma de investigación TrendForce proyectó que los precios de contrato de la DRAM convencional subirán entre el 10% y el 15% en el cuarto trimestre de 2026, y advirtió que el giro de los fabricantes hacia la producción para servidores podría restringir aún más el suministro destinado a computadoras personales en 2027.
Ejecutivos de otras compañías del sector coincidieron en ese diagnóstico. El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, afirmó que el hardware de inteligencia artificial “se mantendrá en escasez durante los próximos dos a tres años” por restricciones persistentes en la cadena de suministro. En la misma línea, el consejero delegado de Dell, Michael Dell, anticipó que la escasez de memoria se agravará hasta 2027.
El rol de los fabricantes surcoreanos
Los principales fabricantes mundiales de DRAM, Samsung y SK hynix, también advirtieron que la escasez impulsada por la demanda de inteligencia artificial se extenderá hasta 2027 o después, con inventarios que, según trascendió, podrían reducirse a menos de diez días de suministro.
OpenAI anunció en octubre de 2025 acuerdos con ambas compañías, en el marco de su proyecto Stargate, orientados a elevar la producción de memoria avanzada hasta 900.000 arranques de oblea de DRAM por mes.
En ese contexto, Altman se reunió recientemente con cerca de 50 ejecutivos sénior de Samsung en Corea del Sur, en una gestión destinada a asegurar mayor provisión de hardware para ampliar la capacidad de cómputo de OpenAI.












