El Gobierno se encuentra ante el desafío mayúsculo de tratar de vender previsibilidad económica y política ante el adelantamiento inevitable de la temporada de elecciones. Falta mucho para los comicios nacionales, pero el mercado ya está condicionando sus propias decisiones solo con divisarlos en el horizonte.Una persona con despacho en la Casa Rosada habla sobre esta coyuntura aludiendo a La Odisea. Le gustaría que los agentes financieros se tapen los oídos con cera y se aten al mástil del barco para no escuchar los cantos de las sirenas que caracterizan a las elecciones. “Que exista la mínima posibilidad de que vuelva el kirchnerismo hace que muchos salten del barco automáticamente.
La letra chica de las negociaciones con los gobernadores y los números para el 2027 que sorprendieron en Casa Rosada








