La presión de las deudas sobre las familias no cede y ahora también se sumaron las empresas, lo cual pone en evidencia los efectos de la debilidad del nivel de actividad. Según un informe del Banco Central, la morosidad entre las familias en agosto se ubicó en 12,81%, lo que implica una leve baja de 0,13 puntos con relación a julio. Este resultado contradice las versiones oficiales, que sostenían que los bancos habían avanzado en la refinanciación con sus clientes. La reducción estaría más vinculada a una cuestión técnica, que es la decisión de los bancos de “limpiar su cartera” pasando a “incobrables” a grupos de morosos en las categorías más altas. El trabajo del Banco Central precisó que “el ratio específico para la suma de préstamos personales y tarjetas de crédito se ubicó en 14,61%”.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.








