Apple está reduciendo el presupuesto que algunos de sus empleados pueden destinar al uso de herramientas de inteligencia artificial, en una estrategia para controlar sus gastos operativos. La compañía bajó el límite diario para determinados ingenieros de 300 a 200 dólares y evalúa nuevas restricciones que podrían dejar las asignaciones en apenas 100 dólares por jornada.
La decisión contrasta con los esfuerzos de la empresa por incorporar la inteligencia artificial en sus procesos de desarrollo de software y otras actividades internas. Aunque Apple busca que sus trabajadores utilicen estos sistemas para mejorar su productividad, también intenta evitar que el costo de los modelos más avanzados se convierta en un gasto difícil de sostener.
Según fuentes consultadas por Bloomberg, que solicitaron mantener el anonimato por tratarse de conversaciones internas, los nuevos recortes afectarían a determinados equipos de ingeniería. Otros departamentos ya tienen límites diarios de 100 dólares y la compañía habría considerado reducir algunas asignaciones hasta los 25 dólares.
Los empleados que necesiten un presupuesto superior para cumplir con sus responsabilidades podrán solicitar una excepción a los directivos de la empresa.
Por qué Apple está reduciendo el presupuesto para usar IA
Las asignaciones económicas que Apple entrega a sus trabajadores cubren el consumo de tokens, unidades de texto y otros datos que los modelos de inteligencia artificial procesan para responder a las solicitudes de los usuarios.
Los proveedores de estos servicios suelen cobrar según la cantidad de tokens utilizados. Por eso, las tareas que requieren un procesamiento más complejo pueden elevar considerablemente los costos. Entre ellas se encuentran la generación de código, la revisión de programas y la detección de errores durante el desarrollo de software.
Además, los modelos más avanzados suelen tener tarifas superiores a las de las versiones más económicas. Esto significa que un empleado que utiliza inteligencia artificial de manera intensiva puede consumir rápidamente el presupuesto asignado por la compañía.
Apple busca que sus trabajadores incorporen estas herramientas a sus actividades cotidianas, pero pretende que lo hagan con un mayor control sobre los recursos utilizados. Algunas divisiones están recibiendo indicaciones para recurrir a modelos menos costosos o utilizar sistemas de inteligencia artificial que funcionan directamente en los dispositivos, sin depender tanto de servicios externos.
Apple aumenta sus gastos en inteligencia artificial
La reducción de los presupuestos individuales se produce mientras Apple incrementa sus inversiones en investigación y desarrollo. Durante el ejercicio fiscal 2026, la compañía registró un aumento del 32% en este apartado, impulsado principalmente por los mayores costos de infraestructura y tecnología vinculada con la inteligencia artificial.
Los gastos operativos de la empresa también crecieron un 22% y alcanzaron los 75.500 millones de dólares, equivalentes al 16% de sus ventas netas totales.
Estas cifras muestran el desafío que enfrenta la compañía: necesita invertir en nuevas tecnologías para competir en el mercado de la inteligencia artificial, pero al mismo tiempo debe controlar los recursos que utiliza para desarrollar sus productos y modernizar sus operaciones.
Los empleados de Apple tienen acceso a diferentes plataformas, entre ellas Claude, de Anthropic; ChatGPT, de OpenAI; y Gemini, de Google. La variedad de servicios disponibles permite elegir herramientas según las necesidades de cada equipo, aunque también implica administrar distintos costos de utilización.
Otras tecnológicas también controlan el gasto en IA
Apple no es la única compañía que comenzó a limitar el dinero destinado al uso de inteligencia artificial por parte de sus empleados.
Microsoft también estableció restricciones sobre los presupuestos internos para estas herramientas. Tesla fijó un límite semanal de 200 dólares, mientras que Uber estableció asignaciones mensuales de hasta 1.500 dólares para determinadas herramientas de programación asistida por IA.
Meta, por su parte, implementó presupuestos de consumo y promueve el uso de sistemas desarrollados dentro de la propia empresa.
El movimiento refleja un cambio en la industria tecnológica. Después de una primera etapa en la que las compañías impulsaron la experimentación con inteligencia artificial, ahora buscan medir cuánto cuesta realmente incorporarla a sus operaciones y qué beneficios concretos aporta.
En el caso de Apple, todavía no está claro cuánto dinero permitirá ahorrar la reducción de los presupuestos. El resultado dependerá de los nuevos límites y de cuánto utilicen estas herramientas los empleados que necesitan modelos avanzados para realizar sus tareas.












