En una mezcla de honestidad brutal y sincericidio, el Presidente aseguró en París que para disfrutar “el mejor año de la historia económica” del país los argentinos deberán esperar hasta el 2028. Pero en ese caso no se trata solo de esperar que llegue el momento. Antes, habrá que votarlo para que sea reelecto y pueda gobernar otros cuatro años.Al saltearse 2027, Javier Milei reconoció que no es mucho lo que cabe esperar del año próximo. Tanto él como Luis “Toto” Caputo prefirieron destacar la “artillería” que prepararon para enfrentar el año electoral.“Nosotros creemos que no va a pasar nada, pero por las dudas estamos preparados”, explicó el ministro de Economía. Luego hizo referencia a USD 75.000 millones que podrían usarse en caso de una corrida cambiaria previa a las elecciones.
Milei pidió un voto de confianza y promete crecimiento a tasas chinas en 2028: la clase media tendrá la última palabra








