En los últimos 20 años, se retrasó una década la edad para convertirse en propietario. La falta de crédito, las dificultades para ahorrar y el peso creciente del patrimonio familiar modifican las posibilidades de comprar una vivienda. Qué consecuencias puede tener este cambio para las próximas…
Ni el trabajo estable ni los mejores ingresos garantizan una casa propia: por qué cada vez cuesta más comprar y cuáles son las consecuencias para el futuro








