Eliminaciones tempranas en los cuatro frentes, 18 derrotas, tres entrenadores en el banco, el repudio de los hinchas a Diego Milito y un cierre testimonial en Olavarría y Luna que lo dejó 23° en la general y por debajo de Independiente.
El pitazo final en el estadio Claudio Chiqui Tapia no hizo más que certificar el final de una de las temporadas más complejas, decepcionantes y convulsionadas de Racing en los últimos años. La derrota 2-0 frente a Barracas Central por la fecha 16 del Torneo Clausura significó la última función oficial de un ciclo que el propio sitio web del club resumió con una crudeza inédita: «Por fin se acabó…».
La crónica institucional reflejó el hastío generalizado tras un año completamente ajeno a la competitividad que se le exige a la institución y que lo dejará sin torneos internacionales por primera vez desde 2014, cerrado con eliminaciones prematuras, un alarmante retroceso futbolístico y un clima institucional fracturado que puso en el centro de los cuestionamientos y repudios de los hinchas al presidente Diego Milito, quien a lo largo del año fue repudiado en reiteradas ocasiones en las tribunas.
Los fríos números del 2026 marcan un desplome categórico en todas las competencias. Racing disputó 44 partidos oficiales en el año y acumuló un saldo de 15 victorias, 11 empates y 18 derrotas, con 54 goles a favor y 54 en contra, redondeando un magro 42,42% de efectividad.
Semejante registro ubicó a La Academia como el tercer equipo de Primera División que más partidos perdió en 2026, únicamente superado en caídas por Estudiantes de Río Cuarto con 23 y Aldosivi con 20, y quedando por encima de Central Córdoba con 17 y Deportivo Riestra con 17.
En términos porcentuales, el conjunto de Avellaneda perdió el 40,9% de los encuentros que disputó en la temporada, un déficit que se acentuó de visitante al perder 10 de sus 21 presentaciones fuera de casa (47,6%). Para encontrar un año calendario con tantas frustraciones hay que retroceder 13 temporadas, hasta el fatídico 2013, cuando sumó 20 caídas en 41 cotejos, con 12 triunfos y 9 igualdades.
La falta de respuestas ante los rivales fue una constante: Racing no logró ganarle a 10 de los 22 adversarios que enfrentó en el año. En ese contexto, River Plate, Tigre y Botafogo de Brasil le ganaron los dos compromisos en los que se cruzaron, mientras que Rosario Central se quedó con dos de los tres enfrentamientos oficiales. Como agravante para el hincha, Racing terminará el 2026 ubicado por debajo de Independiente en la tabla anual acumulada, una circunstancia que no se producía desde el año 2021.
La inestabilidad en la conducción técnica funcionó como síntoma y causa directa del descalabro deportivo. El año se consumió con el paso de tres entrenadores en el banco de suplentes. El camino arrancó de la mano de Gustavo Costas, quien condujo 24 compromisos y dejó un registro exactamente equilibrado de 8 triunfos, 8 empates y 8 caídas, alcanzando un 44,44% de los puntos. Tras un primer partido con Sebastián «Chirola» Romero como interino, la conducción apostó por la llegada de Juan Pablo Vojvoda, pero su estadía se derrumbó con velocidad: en 13 partidos apenas cosechó 4 victorias, 2 igualdades y 7 derrotas, con una efectividad de apenas el 35,89%. Tras la salida de Vojvoda, Romero reasumió la conducción técnica para completar un interinato extenso en el que dirigió 7 partidos en el año, con 3 victorias, 1 empate y 3 caídas, concluyendo su tarea en la tarde de Olavarría y Luna.
El desglose torneo por torneo ratifica que el equipo jamás encontró regularidad competitiva. En el primer semestre, Racing disputó el Torneo Apertura, certamen en el que quedó eliminado en cuartos de final tras caer 2-1 ante Rosario Central, cerrando su paso con 6 triunfos, 6 igualdades y 6 traspiés en 18 cotejos.
En el plano continental protagonizó un duro traspié en la Copa Sudamericana, quedando eliminado en la fase de grupos del Grupo E con 2 victorias, 2 empates y 2 caídas en 6 presentaciones. La segunda mitad del año terminó de hundir las expectativas: en la Copa Argentina se marchó en cuartos de final tras caer 3-2 en el clásico frente a Boca Juniors, luego de haber superado a San Martín de Formosa (1-0), Defensa y Justicia (4-1) y Belgrano de Córdoba (1-0), totalizando en ese frente 3 triunfos y 1 derrota en 4 partidos.
Finalmente, el Torneo Clausura representó el golpe de gracia con una campaña paupérrima de 4 triunfos, 3 empates y 9 derrotas en 16 jornadas de la fase de grupos, quedando prematuramente marginado de los playoffs de la Zona B pese a triunfos aislados como el 2-1 ante Aldosivi en el Cilindro por la fecha 15.
El mapa de los clásicos durante 2026 tampoco dejó sonrisas en el certamen doméstico. Frente a Boca Juniors igualó 0-0 en La Bombonera y 1-1 en el Cilindro, sumado a la eliminación 2-3 en la Copa Argentina.
En el clásico de Avellaneda contra Independiente cayó 1-0 en el Libertadores de América y empató 1-1 como local. Contra River Plate tropezó en ambas presentaciones del certamen local: 0-2 en Avellaneda por el Apertura y 1-0 en el Monumental durante el Clausura y no jugó ante San Lorenzo.
Esta sequía total retrotrae inevitablemente a 2007, el último antecedente en el que Racing atravesó un año completo sin festejos ante los otros grandes del fútbol argentino. En aquella oportunidad, el ciclo maldito acumuló cinco derrotas y cuatro empates, un andar irregular que transitó bajo las conducciones técnicas de Alfio Basile, Reinaldo Merloco, Miguel Ángel Mico y Gustavo Costa.
A nivel individual, un total de 45 futbolistas sumaron minutos oficiales a lo largo de la temporada. El futbolista con mayor presencia y rodaje del plantel fue el arquero Facundo Cambeses con 42 partidos, todos como titular, totalizando 3.765 minutos en cancha, con 2 amarillas y una expulsión. Detrás suyo en presencias se ubicaron Tomás Conechny con 41 encuentros (24 de titular, 17 ingresando, 2.225 minutos y 5 goles), Adrián «Maravilla» Martínez con 35 cotejos (34 titular, 1 suplente y 2.856 minutos), Ezequiel Cannavó con 35 presentaciones (31 titular, 4 suplente, 2.770 minutos y 1 gol) y Matías Zaracho con 35 partidos (19 titular, 16 suplente, 1.807 minutos y 4 goles).
La tabla de artilleros dejó en evidencia la dependencia exclusiva de «Maravilla» Martínez, quien fue por amplio margen el máximo goleador de Racing con 13 tantos convertidos en el año. Muy por detrás quedaron Conechny con 5, Zaracho con 4, Miljevic con 4 y Vergara con 4, mientras que Santiago Sosa anotó 3 tantos.
Con 2 conquistas quedaron Adrián Fernández, Marcos Rojo, Marco Di Cesare, Gastón Martirena, Ignacio Rodríguez y Santiago Solari, y con 1 festejo cerraron Ezequiel Cannavó, Gabriel Rojas, Nazareno Colombo, Gonzalo Escudero, Ulises Ortegoza, Leonel Pérez, Gastón Lodico, Gonzalo Sosa y Tomás Pérez.
En el aspecto disciplinario, Marco Di Cesare lideró las amonestaciones con 11 tarjetas amarillas y sumó 2 expulsiones, igualando en la cima de tarjetas rojas al propio Adrián Martínez, quien también vio la roja en 2 oportunidades. Otros expulsados en la temporada fueron Facundo Cambeses, Matko Miljevic, Adrián Fernández, Marcos Rojo y Agustín García Basso con una roja cada uno.












