La startup Ricursive Intelligence, fundada por dos exinvestigadoras de Google DeepMind, presentó su apuesta para que la inteligencia artificial diseñe chips de computación de forma autónoma, con el objetivo declarado de aliviar la escasez de capacidad de cómputo que enfrenta toda la industria de IA. Anna Goldie y Azalia Mirhoseini, cofundadoras de la compañía, contaron cómo su plataforma de inteligencia artificial diseña chips, aprende de cada iteración y mejora los diseños siguientes. “Hay un entendimiento de que en los próximos cinco años vamos a tener al menos 10.000 veces más demanda de cómputo, y eso es potencialmente conservador”, dijo Goldie durante el evento TechCrunch Disrupt. La fundadora explicó que construir más centros de datos no alcanza para cubrir ese salto de demanda. “No queremos construir 10.000 veces más centros de datos.
Startup de exGoogle recaudó 300 millones de dólares para que la IA diseñe chips








