Un ciberataque hizo que los sistemas de refrigeración de alrededor de 700 supermercados en Europa se recalentaran, arruinando toneladas de alimentos y provocando incendios en varios locales de Francia, España, Portugal, Polonia, Alemania y Bélgica. Los controladores afectados, fabricados por la empresa danesa Danfoss y por Copeland y su marca Dixell en Estados Unidos, tenían un método de acceso remoto que no exigía usuario ni contraseña tradicionales. Bastaba con enviar una solicitud especial al dispositivo para obtener control total. Según el análisis técnico publicado por la firma de seguridad Pen Test Partners el 14 de octubre, el código de acceso se generaba de forma automática a partir de la fecha del día, sin ningún dato secreto propio de cada equipo. Eso significa que el mismo código abría todos los dispositivos expuestos en una jornada determinada.
Un hackeo incendió heladeras y arruinó comida en 700 supermercados en Europa








