El desarrollo económico de la Argentina se nutre de la fuerza productiva de su interior. Cuando se habla de grandes hitos de crecimiento nacional, como el impacto de Vaca Muerta, la energía y la generación de divisas, suele soslayarse el entramado territorial que lo hace posible. Nuestra región, en el corazón de la provincia de Buenos Aires, forma parte indispensable de ese engranaje productivo a través de un eje vertebrador clave: la Ruta Nacional 5. Para que el fracking funcione en la Patagonia se necesitan millones de toneladas de arena que viajan desde Entre Ríos hacia los yacimientos a bordo de miles de camiones de gran porte. La Ruta 5 es el conector estratégico e indispensable de ese corredor productivo. Sin embargo, lo que debería ser una autovía moderna y segura para acompañar la logística del país, hoy requiere medidas urgentes.
Una necesidad urgente para salvar vidas y potenciar la producción








