Los abejorros pueden aterrizar en flores que se desplazan lateralmente al combinar la percepción visual del movimiento con sus propios giros, según un estudio de Chenyao Wang y su equipo de la Universidad de Wageningen y la Universidad Tecnológica de Delft, publicado en Journal of the Royal Society Interface. El trabajo, difundido por Phys.org, analizó cómo estos polinizadores resuelven una maniobra compleja: acercarse a un objetivo que se mueve mientras ajustan su trayectoria y conservan la referencia visual. Una flor móvil puso a prueba el aterrizaje de los animales El equipo instaló una plataforma circular con forma de flor en el acceso a la colmena. Los abejorros aprendieron a utilizarla como punto de aterrizaje antes de volver a su refugio. Durante las pruebas, el dispositivo completaba 2 ciclos laterales por segundo y se alejaba 2,5 centímetros a cada lado de su posición central.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








