El Colo se ubica quinto en el ranking mundial UTR +40, detrás de figuras como Gaël Monfils y Stan Wawrinka. Tras alcanzar una final y tres semifinales en lo que va del año, destaca el crecimiento de una competencia que ofrece una alternativa económica para los tenistas profesionales.
El tenista neuquino Nicolás Jara Lozano va por más a sus 40 años. (Foto: Archivo – Gentileza Daniel Feldman/Diario Jornada)
Nicolás Jara Lozano sigue compitiendo al más alto nivel a los 40 años. El tenista neuquino ocupa el quinto puesto del ranking mundial UTR de la categoría +40, una clasificación en la que comparte los primeros lugares con nombres de trayectoria internacional como el francés Gaël Monfils y el suizo Stan Wawrinka.
Su presente también se refleja en los resultados. Durante este año, el Colo alcanzó la final de un torneo UTR 25K en Córdoba y disputó otras tres semifinales. Además, se ubica en el puesto 49 del ranking mundial abierto del circuito, que reúne a jugadores de distintas edades.
«El tenis me sigue respondiendo, así que tengo que seguir metiéndole para adelante», resume el neuquino, en diálogo con Río Negro. Aunque actualmente no tiene ranking ATP, considera que su nivel competitivo está a la altura de jugadores ubicados aproximadamente entre los puestos 220 y 300 del escalafón profesional.
El UTR (Universal Tennis Rating) funciona como un circuito paralelo al ATP, con torneos en los que participan tanto jugadores con ranking profesional como otros que buscan abrirse camino en el tenis. Su sistema de clasificación se basa en el rendimiento y permite comparar el nivel de los competidores, más allá de que tengan o no puntos ATP.
«Yo actualmente tengo un UTR de 13.10. Hay muchos jugadores con ese puntaje, pero que han jugado 18 o 20 torneos en lo que va del año. En mi caso, tengo ese nivel con seis torneos disputados», explica.
Para Jara Lozano, el crecimiento del UTR no es casualidad. La posibilidad de competir por premios económicos, con alojamiento y parte de los gastos de traslado cubiertos, lo convirtió en una alternativa cada vez más atractiva para los tenistas que buscan abrirse camino en el profesionalismo y sostener sus carreras.
«Los jugadores que están entre los puestos 200 y 250 del mundo también tienen dificultades. Hay algunos a los que les cuesta hasta conseguir zapatillas, porque competir cuatro semanas por mes implica un gasto enorme», explica el neuquino, en referencia a los costos que demanda mantenerse en el circuito ATP.
En ese contexto, los torneos UTR ofrecen una oportunidad concreta para competir por dinero sin afrontar los mismos gastos que en otras categorías. «Si un jugador de ranking 220 o 250 va a jugar dos o tres semanas de UTR y gana, puede llevarse 10.000 o 12.000 dólares, con alojamiento, traslados y otros gastos incluidos. En los challengers no tenés esas mismas condiciones. Se hace tentador», señala.
El crecimiento también se refleja en el nivel de los participantes. Según cuenta el Colo, cuando los torneos UTR comenzaron a instalarse en Argentina, a principios del año pasado, todavía eran pocos los jugadores que se inclinaban por esta opción. Hoy, en cambio, considera que la competencia está a la altura de los challengers de menor categoría.
«Te diría que jugar un UTR es casi prácticamente como jugar un challenger de los más chicos, en cuanto a nivel», sostiene.
La expansión no se limita al país. El circuito gana terreno en distintos puntos del mundo y busca seguir ampliando sus posibilidades. En Estados Unidos, según relata Jara Lozano, incluso se plantea la posibilidad de que estos torneos otorguen puntos para el ranking ATP, una medida que podría volverlos todavía más atractivos para quienes persiguen el objetivo de ingresar entre los mejores del mundo.
Así, el UTR se consolida como una alternativa dentro del tenis profesional: permite medirse con jugadores de alto nivel y, al mismo tiempo, ofrece condiciones económicas que pueden aliviar parte de los costos de una carrera que exige viajar y competir de manera constante.
En el tramo final del año, el Colo tiene varias competencias por delante. En noviembre están previstos dos torneos Futures M15, en Roldán, Santa Fe, y Olavarría, aunque también aparecen en el calendario dos certámenes UTR en Buenos Aires y Tigre, durante noviembre y la primera semana de diciembre.
Después llegará el turno de los interclubes de Primera, donde el neuquino representará al club Comercio de Buenos Aires con Facundo Díaz Acosta y Matías Descotte, entre otros. La competencia reúne a varios de los mejores tenistas argentinos, entre ellos Francisco Cerúndolo, Tomás Etcheverry y Andrés Molteni, además de otros jugadores de primer nivel.
El cierre del año también podría tener una parada en Tres Arroyos, donde Jara Lozano disputará la Copa Costa Sur, un torneo que ganó en las últimas dos ediciones.
A los 40 años, el Colo sigue sumando desafíos y compitiendo en distintos escenarios. Su quinto puesto en el ranking mundial UTR +40 es una muestra de su vigencia, pero también refleja el lugar que se ganó en un circuito que continúa creciendo y ofrece nuevas alternativas para los tenistas profesionales.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












