El Vjosa conserva un corredor fluvial libre en Albania, una condición excepcional en un continente atravesado por presas, azudes y otras infraestructuras. La creación de un parque nacional en 2023 cerró casi tres décadas de oposición a proyectos hidroeléctricos y consolidó la protección de este sistema, considerado uno de los últimos grandes ríos europeos con dinámica natural. La singularidad del curso se mide frente al panorama continental. Un inventario divulgado en la revista Nature identificó al menos 1,2 millones de barreras fluviales en 36 países de Europa, con un promedio de una estructura cada 0,74 kilómetros. En ese contexto, el modelo de protección del río Vjosa busca mantener la conectividad de sus aguas, sedimentos y hábitats.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








