El Gobierno de Arabia Saudita aseguró este martes que la “milicia terrorista hutí afrontaría las consecuencias de sus crímenes” por los ataques contra aeropuertos del reino, las ciudades santas de La Meca y Medina e instalaciones civiles y económicas. El Consejo de Ministros, presidido por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, reafirmó su decisión de “no permitir amenazas a su seguridad ni a la libertad de navegación marítima” en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb. Riad respalda así la ofensiva con la que el Gobierno yemení, reconocido internacionalmente, intenta recuperar territorio a los rebeldes hutíes, un movimiento chií zaidí apoyado por Irán. El mismo martes, la coalición que lidera Arabia Saudita desde 2015 bombardeó el principal depósito de combustible de Saná, capital que los insurgentes controlan desde 2014.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








