La historia del genio que brilló en México 86 y se quedó sin su estatuilla por reglamentos, un robo mafioso y un incendio, junto al récord de Lionel Messi.
Desde 1956, France Football entrega el Balón de Oro al mejor jugador del año, pero durante décadas las reglas del galardón dejaron fuera de la discusión a los futbolistas no europeos. Aquella norma histórica hizo que en 1986, año en el que Diego Armando Maradona tocó el cielo con las manos y llevó a Argentina a lo más alto en el Mundial de México, la distinción terminara recayendo en el ucraniano Igor Belanov, figura de la Unión Soviética y del Dinamo de Kiev.
A partir de 1982, la FIFA instituyó un reconocimiento oficial para el mejor jugador de cada Copa del Mundo, un premio que a Maradona le valió justamente por su estelar actuación en suelo mexicano. Sin embargo, la gran cuenta pendiente con el máximo galardón individual del fútbol mundial estuvo marcada por el destino y la tragedia. En un confuso episodio ocurrido en 1989, un grupo de delincuentes asaltó el Banco della Provincia de Nápoles, lugar donde el Diez guardaba objetos de valor, y robó el preciado Balón de Oro del 86. Tiempo después, el mafioso Salvatore Lo Russo reveló que, aunque Diego intentó recuperarlo, el trofeo ya había sido fundido para hacer lingotes de oro.
Recién en 1995 la reglamentación cambió para permitir la premiación de futbolistas de todo el mundo, coronando por primera vez al liberiano George Weah. A modo de reparación histórica, ese mismo año France Football le entregó a Maradona un Balón de Oro honorífico, entregado de manos de Alfredo Di Stéfano, tal como lo había hecho el año anterior con Pelé.
Años más tarde, en julio de 2014, un cortocircuito en un dispenser de agua desató un incendio en la casa de Villa Devoto, destruyendo aquel reconocimiento junto a otras reliquias. Cerca de cumplir 60 años, Diego le pidió expresamente a la revista una réplica del trofeo perdido, pero la muerte lo encontró el 25 de noviembre de 2020 con el proyecto trunco y desencontrado con la estatuilla.
La historia de los argentinos con el prestigioso trofeo se completa con nombres de peso absoluto y particularidades reglamentarias. Lionel Messi lidera la historia mundial con ocho conquistas obtenidas en los años 2009, 2010, 2011, 2012, 2015, 2019, 2021 y 2023, brillando con las camisetas del Barcelona, el Paris Saint-Germain y el Inter de Miami.
A ellos se suman dos leyendas de origen nacional que alzaron el galardón bajo otra nacionalidad debido a las restricciones de la época: Alfredo Di Stéfano se consagró en 1957 y 1959 como ciudadano español y representante del Real Madrid, mientras que Omar Sívori se quedó con la edición de 1961 vistiendo los colores de la Juventus tras nacionalizarse italiano.
El caso de Maradona, atrapado entre las barreras normativas de su época, los robos y los incendios, quedó grabado como el gran mito de un genio que mereció ganarlo en la cancha y al que el destino le negó el abrazo definitivo con el trofeo dorado.









