El exdirector del FMI analizó el escenario político con las elecciones en Estados Unidos y explicó por qué el vínculo estratégico con el Tesoro norteamericano se mantendrá estable. Además, advirtió sobre el impacto del déficit fiscal estadounidense y el descontento de la clase media con la inflación.
El economista y exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Claudio Loser , analizó en Modo Fontevecchia , por +Perfil , Radio Perfil (AM 1190), el complejo panorama político y económico de los Estados Unidos, en el marco de sus elecciones midterms, y sus repercusiones directas en la región. Durante la conversación, Loser ofreció una mirada crítica sobre el impacto de la inflación en la clase media norteamericana, el proteccionismo comercial y las razones geopolíticas que garantizan la continuidad del respaldo del Tesoro estadounidense hacia la Argentina.
Claudio Loser es un reconocido economista, graduado de la Universidad Nacional de Cuyo y doctorado en la Universidad de Chicago. Desarrolló gran parte de su carrera profesional dentro del Fondo Monetario Internacional, liderando el Departamento del Hemisferio Occidental entre los años 1994 y 2002, convirtiéndose en el ciudadano argentino que alcanzó la posición más alta en la historia de dicho organismo. Es el director, fundador y presidente ejecutivo de Centennial Latinoamérica, una consultora desde la cual analiza la política económica internacional y regional.
¿Cómo le va, Claudio? Muy buenos días. No habría mejor día para entrevistarlo a usted en Washington que hoy. ¿Cómo se vive eso ahí? ¿Cómo la economía de la primera potencia mundial también afecta electoralmente y no solamente a los argentinos? ¿Cómo lo estás sintiendo? Cuentenos.
Bueno, acá en un día otoñal con la misma temperatura que en Buenos Aires. Yo sé que eso puede no ser importante,
Pero creo que en Washington y Buenos Aires estamos en la misma latitud, si no recuerdo mal. Que los dos coincidimos en la misma latitud.
Sí, Washington es un poquito más hacia el polo, digamos, pero están iguales. Ahora, es muy interesante, está muy tranquilo. Hay que entender, estaba mirando las estadísticas, que la mitad de los posibles votantes ya han votado, ya sea por correo o por voto anticipado. Y eso es un tema, yo diría, es un tema interesante. Desde un punto de vista, digamos, de ruido, está tranquilo. Vamos a ver qué pasa esta noche. Yo creo que el presidente Trump ciertamente se va a encontrar con un Congreso como mínimo en parte tomado por los demócratas en lo que es la Cámara de Representantes, que es el equivalente a la Cámara de Diputados. La Cámara de Senadores, donde solamente se cambia una tercera parte de los senadores, se ve muchísimo más complicada y no se sabe para qué lado irá, aunque también es posible que se vaya al lado de los demócratas. Perdón este detalle, la Cámara de Representantes o Diputados se cambia entera; en eso es diferente de la Argentina.
Se recuerda de esa frase de Clinton: «es la economía, estúpido». ¿Es la economía la que hizo que hace dos años los norteamericanos votaron nuevamente por Trump insatisfechos con la inflación, con el avance, la evolución de la economía de Biden y de los demócratas, y es la economía la que hoy haría que Trump perdiese?
Yo diría que en gran medida. Yo dividiría mi respuesta en una parte económica y una parte, digamos, de política, que es económica también. La parte económica es mayor inflación, acciones económicas un poco arbitrarias. Y por el otro lado está la guerra con Irán. La guerra de Ucrania no ha tenido el mismo efecto, pero la guerra con Irán claramente. Subió el precio del nafta, el precio del gasoil , subió también precios de fertilizantes, un montón de cosas con un impacto que para la Argentina podría ser irrisorio, porque la inflación anual subió quizás 1,5% , pero desde el punto de vista de los norteamericanos, con unos salarios que están creciendo menos que los precios, esto tiene un impacto muy, muy fuerte.
A ver, cuando usted dice esas arbitrarias, puedo decir —estoy conjeturando y usted me corrige, por favor, Claudio— que esas mismas medidas arbitrariedades que Trump planteaba en su campaña de utilizar las tarifas como un elemento de regulación para volver a traer los trabajos a Estados Unidos, para aumentar de esa manera los salarios de la mayoría de las personas. ¿Esas mismas arbitrariedades resultaban en campaña verosímiles como factor de mejora económica y que luego en la práctica se demostraron que no servían?
Exactamente desde mi punto de vista. Yo soy un antitarifa. Soy una antiprotección, salvo en casos muy específicos. Y decía eso, pero a la gente le atraía muchísimo la idea: vuelve la industria al país . Cuando la industria es un porcentaje muy, muy pequeño del producto bruto. Hay que ver todo tipo de industria, pero es cercana al 10% del producto, quizás un poco más. Pero bueno, es una cosa que era atractiva. Pero de pronto, cuando la gente ve que suben los precios por las tarifas , cuando hay peleas con Canadá —el país, el país más cercano desde todo punto de vista a los Estados Unidos— afectó a toda la parte norte de este país. Todo eso la gente ha reaccionado muy, muy negativamente. Hay alguna gente, por supuesto, que además se queja de que se bajaron los impuestos a los más ricos y la clase media es la que está sufriendo.
Y los demócratas en su mejora electoral, ¿qué proponen de economía y qué resulta plausible o verosímil de lo que ellos dicen que pueda atraer al electorado en términos económicos?
Bueno, creo que el elemento principal es parar un poco el caos percibido. O sea, acá no quiero meter demasiado mi opinión: yo creo que hay algunos peligros en el movimiento del Partido Demócrata hacia la izquierda , que eso puede costarle algunos votos. Pero principalmente lo que la gente espera es que haya cierta protección en la parte de precios, en la parte de lo que se llama protección en la parte de salud, en la parte de vejez, donde la gente se está quejando. Entonces, eso es lo que uno vería. Pero el presidente Trump ha dicho: «Miren, si ellos toman el Congreso, yo puedo vetar», porque ciertamente que los demócratas no van a tener votos suficientes para sobrellevar el veto del presidente.
Trump cerró la campaña con un acto en Washington y advirtió que vetará todo si pierde el Congreso.
De alguna manera parecida a lo de Milei: «puedo vetar». O sea, finalmente lo que vemos ahí es un funcionamiento del sistema democrático parcial. Yo no sé, usted con su experiencia en los Estados Unidos, los presidentes hace 30, 40 años, ¿podrían decir «yo veto todo lo que diga el Congreso que no me guste» y ser considerado democrático, o se lo percibiría como algo antidemocrático y algo cambiado en la subjetividad del ciudadano medio norteamericano?
Bueno, creo que algo ha cambiado. Hay que ver cómo va a ser en la práctica, porque una cosa es lo que dice y otra cosa es lo que hace. Es un empresario y, en última instancia, no lo quiero defender mucho, pero él entiende que tiene que llegar a negociaciones. Así que yo diría que en este momento está tomando una actitud que no era muy común. Pasó con su propio gobierno, no ha pasado mayormente en los últimos 30 años, y eso es un cambio; pero hay que ver en la práctica si encuentran alguna forma de entenderse como en el pasado. No apostaría demasiado a eso, de todas maneras.
¿Cómo imagina la economía norteamericana después de la derrota de Trump? ¿Cambia algo? La economía interna me refiero: ¿se modifica en algo o ella tiene sus propias fuerzas más allá de quién gobierne e inclusive quién está al frente de la Fed o del Tesoro?
Bien, en términos de dinámica, creo que con las grandes empresas de tecnología y lo que han estado gastando, la economía está bastante bien . O sea, no es que haya desempleo, es verdad que hay algo de inflación. Ahora, el tema fundamental es que el Banco Central, la Reserva Federal, va a tomar medidas parar algo la inflación, bajarla del 3,5% o 4% hacia el 2% , y eso puede tener un impacto. Hay otra cosa que es que la actividad inmobiliaria, de construcción, está un poco parada porque las tasas de interés están altas. Así que podría haber algún efecto por ese lado, pero fundamentalmente no creo que haya cambios grandes por ese lado, como dije. Ahora, hay un tema muy importante y es un tema que no tiene la Argentina. Estados Unidos tiene un déficit fiscal enorme, 6% del producto entre los países avanzados. Está Francia con un poquito menos, pero con más debilidad. Y esto, aunque a Estados Unidos no le va a pegar ahora, a la larga puede pegarle en términos de una pérdida de confianza hacia el dólar y hacia los Estados Unidos, que puede llevar incluso a una mayor tasa de interés.
Claudio, los argentinos estamos acostumbrados a que un cambio presidencial, un cambio de gobierno, implica un cambio casi copernicano del sistema económico y de los aviones que se llevan adelante. Usted hablaba de una tendencia de una parte del Partido Demócrata hacia posiciones más radicales de izquierda, ¿qué cambiaría si gobernasen los demócratas en las elecciones presidenciales dentro de dos años? O sea, ¿hay una diferencia entre un presidente demócrata y un presidente republicano en términos económicos? ¿Cómo lo podría traducir a la Argentina? ¿Es correcto hacer esas elecciones que hacemos aquí de que un demócrata aumentaría los impuestos y un republicano, por el contrario, trataría de reducirlos, y que finalmente uno beneficiaría al sector más pudiente y otro trataría de redistribuir en los sectores menos favorecidos, o no?
Tengo que decir sí. Habría una tendencia, por supuesto, incluso dentro del Partido Demócrata, entre los así llamados moderados, están diciendo: «No podemos cambiar tanto». Aunque la clase media podría considerar importante que le bajen los impuestos, hay que entender que la mayor, digamos, recolección —o sí, la mayor recolección de impuestos— viene de la gente de mayores ingresos acá en Estados Unidos. El 10% que tiene ingreso más alto en Estados Unidos paga por lo menos 40 o 50% de los impuestos federales. Entonces, yo no creo que los demócratas se atreverían a aumentar demasiado los impuestos, aunque lo están tratando de hacer a nivel estatal, lo están tratando de hacer en California, etc. Y resulta que la gente rica se va de California a Texas. Lo doy como un ejemplo, así que no es que el cambio sea tan trascendental.
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Y entonces ¿qué determinaría que ganen los republicanos o ganen los demócratas si en términos económicos no es tan trascendente? ¿Es un problema estético? ¿Es Trump que por momentos produjo adhesión y ahora produce rechazo? ¿Las elecciones se deciden no por la economía entonces, sino por lo que significa la persona que van a elegir?
Yo diría que ese punto es muy importante. Yo diría que Trump y la percepción de falta de cariño hacia la gente menos pudiente es un tema importante. Hay otras cuestiones también muy interesantes, que son la parte de inmigración: todos estaban a favor de controlar la inmigración, ahora ven los resultados y tampoco están contentos. Así que por ese lado también podría haber algún cambio con los demócratas; no en términos de inmigración ilegal, pero sí de inmigración legal, eso sería importante. Pero evidentemente habría algún cambio, no copernicano, usando la palabra suya, pero digamos importante.
Y por último, Claudio, asumiendo que pierda Trump, de la última vez que hablamos a hoy yo ya le hice esta pregunta, pero pasaron semanas ya lo mejor el matiz de su respuesta es distinto: ¿cree que en algo va a afectar la posibilidad de apoyo del Tesoro norteamericano a la Argentina en el caso de necesidad de falta de dólares el año próximo?
Mi respuesta es no. O sea, sí van a seguir apoyando a la Argentina, porque desde un punto de vista de logística esto es algo que no tiene que ser aprobado por el Congreso, sino que tendría que ser aprobado directamente por el presidente que lo va a hacer. Así que yo diría que por ese lado no va a reducirse el apoyo , especialmente con el hecho de que en Brasil ganó Lula , entonces tiene que mostrar de alguna manera que apoya al segundo país más grande de América del Sur.
Claudio, como siempre, un lujo hablar con usted. Le agradecemos enormemente, le mandamos un abrazo, estamos expectantes de ver los resultados de las elecciones, ver cómo reaccionan los mercados y lo volvemos a llamar para hacer un comentario ya directamente ex post.
Muchísimas gracias por tenerme y por la paciencia que siempre me tiene.
Es exactamente al revés. Muchas gracias querido Claudio.
MEG
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