Un estudio reveló que Hylaeus navai, una especie de abeja descubierta en Fiyi apenas dos años antes, experimentó una caída del 99% en su población efectiva durante los últimos 150 años, periodo que coincide con el inicio de la colonización europea del archipiélago.
La investigación, publicada en la revista Ecology and Evolution y divulgada en Phys.org, analizó el ADN de 94 abejas de cuatro variedades distintas y combinó reconstrucción genética, registros históricos y modelos ambientales para llegar a esa conclusión.
El hallazgo posiciona a H. navai al borde de la extinción. Según los autores, las caídas registradas se ajustan a los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para catalogar una especie como “en peligro crítico de extinción”.
Los investigadores advierten que el declive se produjo en tres oleadas distintas, cada una de diez años, con reducciones del 61%, 76% y 82%, respectivamente. El trabajo también aporta datos sobre la distribución actual: se estima que hoy sobreviven en apenas entre el 1,4% y el 2,4% del territorio terrestre fiyiano.
Las abejas del dosel, un grupo que la ciencia ignoró durante siglos
Las seis especies de Hylaeus endémicas de Fiyi fueron descubiertas recién en 2024, luego de que los investigadores comenzaran a muestrear sistemáticamente las copas de los árboles, hábitat donde estos individuos viven, se alimentan y se reproducen. Su tamaño reducido, de apenas 3,9 milímetros en promedio, contribuyó a que pasaran inadvertidas durante décadas.
“Las abejas del género Hylaeus, de pequeño tamaño, transportan el polen internamente y parecen estar especializadas en plantas de dosel con flores rojas, lo que desafía la creencia histórica de que las abejas no pueden ver el rojo”, escribieron los autores en el estudio.
Su pequeño tamaño corporal limitaría además el alcance de sus vuelos de forrajeo —es decir, la distancia que pueden recorrer para buscar alimento—, lo que las hace especialmente sensibles a cualquier alteración en su entorno inmediato.
La genómica reveló un colapso que los registros de campo no alcanzaban a mostrar
Para reconstruir la historia demográfica de H. navai, el equipo tomó muestras en 54 localidades de Viti Levu, la isla principal de Fiyi, tanto en vegetación baja como en copas de árboles.
El análisis genético mostró baja diversidad y alta endogamia —es decir, cruzamiento entre individuos estrechamente emparentados—, dos señales clásicas de lo que en biología se denomina “cuello de botella poblacional”: una reducción drástica y sostenida del número de individuos de un grupo.
La reconstrucción basada en ADN sugirió una disminución de aproximadamente el 99% en el tamaño efectivo de la comunidad durante unos 150 años, aunque con un rango de incertidumbre que va del 82% al 100%.
El declive coincide en el tiempo con el crecimiento de la población humana en el archipiélago tras su colonización oficial por Gran Bretaña en 1874. Desde entonces, la región atravesó un proceso de deforestación, expansión agrícola y fragmentación del ecosistema que, según los investigadores, probablemente afectó a estas abejas.
El tulipán africano y la deforestación colonial, entre los factores bajo sospecha
Los registros históricos indican que estos ejemplares antes también habitaban zonas bajas, pero los muestreos actuales encontraron muy pocos individuos en esas áreas. Esto sugiere que fue desapareciendo de las zonas más bajas y hoy se refugia principalmente en las partes altas de las montañas.
Otro factor identificado es la presencia del árbol de tulipán africano, una especie introducida en el territorio insular en 1936 como planta ornamental.
Sus flores rojas atraerían a estos insectos, pero se sabe que su néctar es tóxico para las abejas melíferas y las sin aguijón. Por eso, los científicos lo señalan como una posible “trampa ecológica” para H. navai.
Los ciclones representan un tercer factor considerado, ya que estos fenómenos meteorológicos destruyen la cubierta arbórea y los nidos, y alteran los microclimas, lo que reduce los entornos disponibles para las variedades de la familia.
Claves para diseñar estrategias de conservación
Los autores aclararon que todos estos son factores propuestos, no causas ya demostradas. Entre las prioridades para futuros estudios, mencionaron verificar si el néctar del tulipán africano realmente perjudica a estas abejas y examinar cómo el calentamiento global y los daños de los ciclones afectan al hábitat en las tierras altas.
“Identificar empíricamente y contrarrestar los principales factores que impulsan el declive es de vital importancia para la conservación de todas las abejas Hylaeus de Fiyi”, sostuvieron los investigadores.
En ese sentido, propusieron que esta especie podría funcionar como modelo de estudio para comprender los declives históricos de taxones crípticos —grupos que son morfológicamente similares y difíciles de distinguir entre sí— en otras partes del mundo.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












