Las firmas que venden ciudadanías a extranjeros con fortuna se reúnen esta semana en Buenos Aires. En una charla cerrada, sin teléfonos y bajo custodia, se habló de un inicio el año que viene.
La compra de una segunda ciudadanía o de una residencia en otro país a cambio de una inversión millonaria mueve una industria poco conocida para el público argentino. Desde este lunes, Buenos Aires recibe a representantes de esas firmas especializadas en asesorar a personas con grandes fortunas. En el mundo, el negocio se conoce como el de los «pasaportes dorados». Abogados, consultores y desarrolladores inmobiliarios de unos 30 países se reúnen en IMI Connect, un encuentro anual organizado por el portal especializado IMI Daily que, por primera vez, se hace en Sudamérica, con 125 invitados y entradas desde 2.499 euros. La elección de la sede no es casual.
Hace un mes, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que la Argentina otorgará la ciudadanía a extranjeros que aporten US$350.000, y el sector ve en el país su próximo gran mercado. El propio organizador lo presentó como “el acontecimiento más esperado” en la historia de la migración por inversión. PERFIL ya contó semanas atrás que quien acercó el negocio al Gobierno fue Patricio Fuks, amigo personal del presidente Javier Milei.
Este martes, el día central del encuentro, el programa argentino tuvo su propio panel. Empezó a las 10 en El Central, el salón de La Rural con entrada por avenida Sarmiento, y se llamó “Argentina Unfiltered: Behind the Scenes of the Biggest Development in IM History” (“Argentina sin filtro: detrás de escena del mayor acontecimiento en la historia de la migración por inversión”). Fue el único de la jornada al que nadie pudo entrar con un teléfono.
Un amigo de Milei, detrás del negocio de venta de pasaportes valuado en US$1.750 millones
“No se permitirán dispositivos en la sala durante el primer panel de las 10. Esto incluye celulares, anteojos con cámara, etc.”, indicó el instructivo que la organización hizo circular entre los asistentes a primera hora y al que accedió PERFIL. “Las reglas de Chatham House se aplicarán estrictamente, y tendremos tanto a personal de IMI como de seguridad custodiando esos dispositivos”, agregó. Bajo esa regla, lo que se dice puede usarse, pero no puede atribuirse a quien lo dijo. Los demás paneles del día, sobre el futuro de los programas del Caribe frente al “ultimátum” de la Unión Europea y sobre el cierre de las golden visas europeas, no tuvieron restricciones similares.
El hermetismo llamó la atención incluso dentro del sector. “Fui a la mayoría de los eventos de IMI, pero nunca vi algo así”, dijo a PERFIL un asistente habitual a estos encuentros, que pidió reserva de su nombre. Según su lectura, los organizadores están “muy asustados de que algo se filtre en esta etapa”, aunque al mismo tiempo buscan “mandarle un mensaje a la industria”. Y se preguntó: “¿Por qué tanto secreto? ¿No tiene el pueblo argentino derecho a saber quién vende su ciudadanía y cómo?”.
La expectativa estaba puesta en un anuncio ya que un consorcio de empresas llamado AMIGO asesora al Gobierno sin haber pasado por una licitación. Según pudo reconstruir PERFIL, en la sala se dijo que el programa no empezaría a recibir solicitudes antes del primer trimestre del año próximo, más tarde de lo que había anunciado Economía. También se mencionó un requisito que no figura en los anuncios oficiales: los aspirantes deberán tener una visa vigente de Estados Unidos o de la Unión Europea, o un pasaporte que les permita entrar a Europa sin visa. Y habrá otros agentes autorizados además de los integrantes de AMIGO, pero con criterios “difíciles de cumplir” que, según el asistente consultado, fueron recomendados por el propio consorcio.
Lo que está en juego es un negocio potencial de US$1.750 millones: es lo que surge de multiplicar el aporte mínimo de US$350.000 por los 5.000 pasaportes que el Gobierno se propone vender en cinco años.
El encuentro de la industria empezó el lunes con un cóctel en el Hipódromo de Palermo, sigue esta noche con una cena y un concurso de trivia en el Palacio Paz y cierra el miércoles con un brunch en el Yacht Club Puerto Madero, con show de tango y degustación de vinos. Entre los sponsors figuran Latitude, Prime Developments, CanadaRBI, World Talents, Vardikos & Vardikos y Arton Capital. Latitude y Arton Capital son parte del consorcio AMIGO y sus miembros estuvieron en la Casa Rosada en 2024 y 2025, según consignó elDiarioAR. En la lista de invitados que publica el organizador figuran, entre otros, Eric Major, de Latitude, y Nuri Katz, de Apex Capital Partners. No viajó, en cambio, el fundador de Arton Capital, Armand Arton, que según el asistente consultado se encuentra en Antigua y Barbuda, en la cumbre de jefes de gobierno de la Commonwealth.
Pasaportes: Economía reconoció que un consorcio asesora al Gobierno sin licitación
La agenda paralela continúa el miércoles. Latitude, consultora con sede en Malta, convocó de 14 a 16 a una “sesión informativa privada”, “solo por invitación”, en la Colección Amalita del Museo Fortabat, donde ofrecerá a otras firmas acompañarlas en todo el proceso del programa argentino, “desde el procesamiento de las solicitudes hasta la presentación y el aterrizaje y alojamiento de los clientes”. A las 18, el estudio porteño Creimerman Global hará en Le Parc su “Global Connections Buenos Aires 2026”, un “evento exclusivo para invitados”.
El camino hasta AMIGO empezó con una licitación que no llegó a término. A fines de 2025, el Ministerio de Economía lanzó un concurso internacional para contratar a un “agente maestro” que diseñara, implementara y operara el programa durante unos cuatro años. Se presentaron, entre otras, Henley & Partners y Latitude. La comisión evaluadora recomendó a un consorcio integrado por Apex Capital Partners, AIM Global, Passport Legacy y Arton Capital, pero dos oferentes impugnaron la decisión y, el 14 de abril, Caputo anuló el procedimiento con la Resolución 522/2026. El Gobierno nunca explicó en público quién intermediará en el negocio, aunque hace dos semanas reconoció, a través de un comunicado que publicó PERFIL, que la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión (APCI) firmó un acuerdo “no oneroso” con el consorcio AMIGO. Desde entonces no se publicó ninguna norma sobre cómo se elegirá a los agentes.
El programa fue presentado por Caputo y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el 2 de octubre en la Argentina Week de París. Prevé un aporte directo de US$350.000 al Tesoro o la compra de un bono de US$800.000, con montos adicionales por familiar: una familia de cuatro paga US$500.000. Lo administra la APCI, creada por el decreto 366/2025 dentro del Ministerio de Economía y a cargo de Aixa Granara de manera ad honorem. La decisión final sobre cada solicitud corresponde a Migraciones. Economía había informado que las solicitudes se abrirían en el cuarto trimestre de este año, aunque en el panel de IMI se habló ya del primer trimestre de 2027. En el Congreso hay al menos tres proyectos para frenarlo: el de Agustín Rossi y Kelly Olmos, que prohíbe contratar a terceros para comercializarlo; el de Jorge Capitanich en el Senado, que veda la intermediación privada; y el de Florencia Carignano y Paula Penacca, que deroga los decretos.
Mientras tanto, el negocio se discute lejos del público. El programa todavía no recibió su primera solicitud, pero las firmas que aspiran a venderlo ya se reúnen en Buenos Aires para conocer sus detalles, en una sala donde los celulares quedaron afuera, bajo custodia.
MC/MSS
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- Luis Miguel Caputo












